
¿Es YouTube un negocio rentable? Un youtuber revela sus números
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¿Es posible vivir de YouTube? Adrián G. Martín, creador de contenido y fundador de Hotel Treats, analiza la viabilidad económica de su canal, revelando que, a pesar de acumular cerca de 30 millones de visualizaciones en un año, los ingresos no siempre son suficientes.
El alto coste de la producción de contenido
Producir un vídeo semanalmente implica una logística compleja. Martín estima que cada pieza de contenido requiere una semana completa de trabajo, desde la búsqueda de entrevistados hasta la edición final.
Cuenta con un equipo que incluye un filmmaker, un editor, un diseñador de miniaturas y colaboradores para la búsqueda de invitados.
Este despliegue de medios tiene un coste considerable. Según sus cálculos, producir un solo vídeo cuesta alrededor de 550 euros, lo que se traduce en un gasto mensual de entre 1.800 y 2.400 euros. Estas cifras, comparadas con los ingresos directos de YouTube, resultan en un balance negativo.
La diferencia entre contenido vertical y horizontal
En 2025, el canal de Adrián G. Martín generó algo más de 10.500 euros brutos con 28,7 millones de visualizaciones.
Sin embargo, el youtuber advierte que no todas las visitas tienen el mismo valor. La diferencia clave reside en el tipo de contenido: vertical (Reels o Shorts) y horizontal (vídeos largos).
Un Reel viral con 5,3 millones de visualizaciones le reportó solo 285 euros, mientras que un vídeo largo sobre el negocio de los huevos, con 700.000 visualizaciones, generó más de 1.800 euros.
Martín considera que el contenido horizontal es “muchísimo más valioso” porque fideliza más a la audiencia. Acumular millones de visitas en vídeos cortos puede ser contraproducente si no se alinea con el contenido principal del canal.
Patrocinadores: la clave de la rentabilidad
La viabilidad del proyecto no depende de los ingresos por publicidad de YouTube, sino de los patrocinadores. Una empresa que desee anunciarse en su canal, con más de 90.000 suscriptores, paga entre 1.000 y 1.500 euros por vídeo.
Con un promedio de dos patrocinios al mes, el canal logra autofinanciarse.
Martín destaca que sin este modelo sería imposible mantener la estructura. Su objetivo es aumentar la producción a dos vídeos semanales para ampliar el alcance y atraer a más patrocinadores.
YouTube: más que dinero rápido
A pesar de las dificultades, Adrián G. Martín considera que ha valido la pena. Si bien YouTube no es un camino para hacerse rico rápidamente, es una plataforma valiosa para construir una marca, crear una comunidad y abrir puertas a oportunidades.
La experiencia personal y las conexiones que se generan son un valor añadido que a menudo se pasa por alto.












