
Nuevos sabores de Vietnam: Un recorrido por sus postres más emblemáticos
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Pocos placeres son tan universales como disfrutar de un buen postre. En el ámbito de la repostería asiática, Vietnam destaca con una propuesta culinaria singular, influenciada por tradiciones locales y toques franceses. Los postres vietnamitas, a diferencia de muchos otros, se caracterizan por su frescura, ligereza y el uso de ingredientes como el arroz, el coco y frutas tropicales. En la cocina vietnamita, lo dulce se define por la textura, el contraste y la temperatura.
Este viaje a través de la repostería vietnamita nos presenta nombres conocidos como el chè, el bánh da lợn o el bánh cam, dulces que forman parte de la vida cotidiana. Si bien Vietnam puede dividirse geográficamente, su amor por integrar el postre en la rutina diaria es un rasgo unificador.
Chè
Más que un postre individual, el chè es una familia entera de dulces que se sirven en vaso o bol. Puede incluir judías dulces, tapioca, frutas, coco o gelatinas, y se disfruta tanto frío como templado. Es uno de los postres más populares del país.
Bánh da lợn
Este pastel al vapor de capas verdes y blancas se elabora con harina de arroz, coco y pandan. Su textura gelatinosa lo convierte en un elemento común en celebraciones y mercados tradicionales.
Bánh cam
El bánh cam son bolas fritas de arroz glutinoso cubiertas de sésamo y rellenas de pasta dulce de judía mungo. Crujientes por fuera y suaves por dentro, son una opción popular como merienda callejera.
Bánh chuối
Este pastel de plátano, elaborado con coco y arroz, se hornea o se cocina al vapor. Sencillo y aromático, es un postre frecuente en hogares y pequeños puestos locales.
Kem xôi
El kem xôi es un postre que combina helado con arroz glutinoso y coco rallado. Aunque pueda sonar inusual, esta mezcla es común en puestos callejeros y destaca por su contraste de temperaturas y texturas.
Vietnam demuestra que un postre memorable no necesita ser excesivamente dulce. Sus dulces hablan de arroz, de coco y de un clima húmedo, y de una cocina donde el placer dulce es ligero y cotidiano. A veces, la mejor manera de entender un país es a través de un vaso con cuchara de plástico y mucho hielo.













