
Regreso Histórico del Lince Ibérico al Valle del Ebro: Ocho Ejemplares Serán Liberados en Zaragoza
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A partir de marzo, el lince ibérico volverá a poblar el noreste de la península ibérica. Ocho ejemplares, cuatro machos y cuatro hembras, serán liberados de forma escalonada en la cuenca del río Huerva, en Zaragoza. Este acontecimiento marca el establecimiento de la primera población estable de la especie en Aragón y en todo el valle del Ebro.
Este proyecto, liderado por el Gobierno de Aragón en colaboración con entidades científicas y organizaciones conservacionistas, tiene como objetivo expandir el área de distribución de este felino, considerado uno de los más amenazados del mundo. Hasta ahora, los núcleos principales se encontraban en el sur, pero la expansión hacia el norte es crucial para asegurar su futuro.
Un paso clave para la supervivencia de la especie
La llegada de estos ocho linces contribuirá a la creación de una de las cuatro nuevas poblaciones viables que los expertos consideran necesarias para garantizar la supervivencia a largo plazo de la especie.
El objetivo global es ambicioso: alcanzar los 3.500 ejemplares, incluyendo unas 750 hembras reproductoras.
El último censo, publicado en mayo de 2025, cataloga al lince ibérico como “vulnerable”. Sin embargo, la recuperación en las últimas dos décadas ha sido notable, pasando de menos de cien individuos a principios de los años 2000 a más de 2.400 distribuidos en 17 núcleos entre España y Portugal.
Amenazas persistentes
A pesar de la recuperación, las amenazas persisten. Los atropellos y la caza ilegal siguen siendo las principales causas de mortalidad. Además, la población del conejo de monte, su principal fuente de alimento, ha disminuido aproximadamente un 70% en la última década.
Primeros ejemplares y proceso de adaptación
Los primeros linces en llegar serán Waka y Winx, procedentes del centro de cría de El Acebuche, en Doñana.
Antes de ser liberados, pasarán un mes en un cercado de aclimatación de 18.000 metros cuadrados, construido en la finca Acampo Armijo, cerca de Torrecilla de Valmadrid.
Alfonso Calvo, director general de Medio Natural en Aragón, destaca la importancia de este periodo de adaptación para que los animales se familiaricen con el entorno y mejoren sus habilidades de caza, reduciendo así su dispersión una vez que queden en libertad.
Un hábitat ideal
Según Rafael López del Río, jefe de sección de Especies Catalogadas, la zona elegida posee una rica vegetación mediterránea y una alta densidad de conejos, lo que la convierte en un hábitat ideal para el lince ibérico.
Posteriormente, se incorporarán nuevas parejas siguiendo el mismo protocolo, hasta completar las cuatro previstas para este año. También llegarán ejemplares desde centros de cría de Jaén, Cáceres y Portugal.
Zona de reintroducción
La zona elegida para la reintroducción abarca 27.500 hectáreas, el 70% dentro de la Red Natura 2000, con hábitats de matorral, pinares y cultivos de secano que ofrecen condiciones óptimas y una buena densidad de conejos.
Un esfuerzo de conservación a largo plazo
La recuperación del lince es el resultado de más de 25 años de trabajo de organizaciones como WWF, que han colaborado con fincas privadas, mejorado hábitats y realizado seguimiento científico. La sensibilización social también ha sido clave.
La llegada del lince al Huerva simboliza una historia de éxito ambiental que parecía imposible hace apenas 25 años. Ahora, el reto es consolidar este regreso para que sea definitivo.













