
Turismo rural en Castilla y León se alza como motor contra la despoblación en Semana Santa
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A un mes de la Semana Santa, el turismo rural en Castilla y León se prepara para vivir un período de gran actividad, consolidándose como un pilar fundamental en la lucha contra la despoblación. El sector, que en 2023 generó un impacto económico cercano a los 90 millones de euros, demuestra su fortaleza y su capacidad para dinamizar las economías locales.
El turismo rural: mucho más que alojamiento
Luis Chico, expresidente de la Asociación de Alojamientos de Turismo Rural en Castilla y León, destaca que el valor del turismo rural radica en que los alojamientos ofrecen mucho más que un simple lugar para dormir. Los propietarios actúan como verdaderos “prescriptores” de los recursos turísticos de la zona, impulsando la economía circular al promocionar el patrimonio, la gastronomía y la naturaleza local.
La clave para dinamizar las comarcas desfavorecidas reside en la idea de que para disfrutar plenamente de los recursos turísticos es necesario pernoctar en la zona. Se anima a los propietarios a ofrecer una experiencia completa, que incluya la promoción de la gastronomía y los productos locales.
Castilla y León, referente de calidad
Castilla y León se distingue a nivel nacional por la alta calidad de sus alojamientos rurales, regulados por un sistema de categorización que diferencia entre casa rural, hotel rural y posada.
Este modelo de calidad es fundamental para comercializar la oferta turística en el extranjero, aunque la falta de unificación de criterios con otras comunidades autónomas representa un desafío.
Desestacionalización: el gran reto del sector
Si bien en épocas como Semana Santa y agosto el turismo rural experimenta una alta demanda, el principal reto del sector es la desestacionalización. Se proponen ideas innovadoras, como la creación de productos turísticos dirigidos a mercados específicos, como los canarios en invierno, o el fomento del turismo ornitológico en enclaves naturales como las Lagunas de Villafáfila.
Perfil del visitante y liderazgo femenino
El visitante que elige el turismo rural en Castilla y León es mayoritariamente nacional, de carácter familiar y de cercanía, procedente principalmente de Madrid y del norte de España. Tras la pandemia, se ha observado un descenso del turismo extranjero, que tiende a concentrarse en las grandes capitales de provincia.
Un dato relevante es el fuerte componente femenino del sector. El 70% de los alojamientos rurales están gestionados por mujeres, un aspecto fundamental para el desarrollo del mundo rural.
El futuro del turismo rural en Castilla y León
El liderazgo femenino, junto con la necesidad de atraer a las nuevas generaciones, son elementos clave para el futuro del mundo rural.
El turismo se presenta como una herramienta que, con ingenio, creatividad y trabajo, permite dinamizar los pueblos pequeños y evitar la emigración de jóvenes y mujeres.
Altas expectativas para Semana Santa
De cara a la Semana Santa, que marca el inicio de la temporada turística, se espera una ocupación cercana al 95% en los días clave, como Jueves y Viernes Santo. A pesar de que las reservas se están realizando a un ritmo más lento que en años anteriores, se confía en que la mejora del tiempo impulse las reservas y llene de vida los pueblos de Castilla y León.













