OLIVENZA: 35 AÑOS DE UNA FERIA TAURINA CON SELLO PROPIO

OLIVENZA: 35 AÑOS DE UNA FERIA TAURINA CON SELLO PROPIO
Imagen de archivo: https://www.abc.es/

OLIVENZA: 35 AÑOS DE UNA FERIA TAURINA CON SELLO PROPIO

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Hay plazas que marcan el calendario taurino, y la Feria de Olivenza lo inaugura con una identidad singular. Este año, bajo la misma dirección empresarial, celebra su 35ª edición, sumando 37 años desde su inicio, descontando los años de la pandemia. Esta feria se ha consolidado como una tradición, un logro en el que el nombre de Pepe Cutiño es fundamental.

Cutiño, con modestia, pero con la seguridad de quien ha visto crecer un proyecto desde sus inicios, comenta: «Hace casi cuatro décadas, si me hubieran dicho que Olivenza alcanzaría esta magnitud, no lo habría creído». Hoy, incluso antes de la presentación oficial de los carteles, los hoteles están completos y la ciudad se prepara para recibir a los aficionados que llegan atraídos por el toro bravo.

De Maestro de Escuela a Empresario Taurino

Antes de ser empresario, Cutiño fue maestro.

«Estudié Magisterio y trabajaba en un colegio Marista en Sanlúcar la Mayor». Sin embargo, su pasión por el toreo era más fuerte. Un punto crucial fue su decisión de conocer el mundo del toro desde dentro. «Espartaco me ofreció trabajar con él, lo que cambió mi vida.

Comprendí el sacrificio del torero y desde entonces les tengo un respeto absoluto».

Esta experiencia, primero como ayudante y luego como mozo de espadas, fue su aprendizaje. Vivió los silencios en los hoteles, los triunfos y las tragedias, y comprendió la responsabilidad que conlleva un traje de luces. «Me sirvió para mi carrera profesional y para entender la Fiesta con mayor profundidad».

Olivenza: Una Institución Taurina

Su transición a la gestión empresarial fue natural: contactos, una revista taurina en los años noventa y conocimiento del sector. «Empezamos a gestionar plazas… y hasta hoy».

Inicialmente con su propia empresa y ahora integrado en Fusión Internacional por la Tauromaquia, un grupo con presencia en España y América. Pero su gran proyecto fue Olivenza. «Desde el principio, diseñamos los carteles pensando en el aficionado, en lo que nos gustaría ver desde la barrera». Hubo decisiones difíciles.

«Una vez, se cayó una corrida entera y al año siguiente repetimos el mismo cartel con toros de Victorino. Eso también es defender al público».

Con el tiempo, la feria se convirtió en el preludio oficioso de la temporada, una plaza extremeña conocida en México y Colombia. «En muchos lugares fuera de España me conocen como el empresario de Olivenza, lo cual es una gran satisfacción».

Tres Pilares y una Responsabilidad

Cutiño atribuye el éxito a tres elementos: el Ayuntamiento, la propiedad de la plaza y la empresa. «Han pasado diferentes alcaldes, pero todos han creído en la feria».

Un estudio universitario estimó el impacto económico del fin de semana taurino en cerca de seis millones de euros. «Esto trasciende lo taurino. Genera riqueza, empleo y movimiento, lo que te obliga a estar a la altura».

No cree en fórmulas mágicas. «Aquí no hay secretos: trabajo, ilusión y respeto al aficionado.

Lo que le das, te lo devuelve con fidelidad».

El Futuro de la Fiesta

Olivenza se ha convertido en un escaparate para figuras y toreros emergentes, manteniendo una apuesta firme por la novillada. «Sin novilladas no hay futuro. Las escuelas hacen una labor enorme, pero necesitan el apoyo de todos. Si no surgen nuevos toreros, el escalafón envejece».

En lo personal, el balance es muy positivo.

«Olivenza lo significa todo. Me ha permitido criar a mis hijos, abrir caminos y cumplir sueños». Algunos la llaman la Maestranza de Extremadura, pero él prefiere ser prudente, aunque no oculta el orgullo de haber situado a la localidad en el mapa taurino.

Después de treinta y cinco ferias, su sueño vuelve a hacerse realidad este fin de semana. Pepe Cutiño sigue hablando de Olivenza como el primer día: con respeto, responsabilidad y esa mezcla de romanticismo y gestión que solo entienden quienes han hecho del toro no un negocio, sino una forma de vida.