
Trump intensifica su ofensiva contra Irán en un momento crítico de su presidencia
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Los bombardeos sobre Irán han provocado numerosas víctimas, incluyendo civiles y altos líderes del gobierno. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apuesta por una revuelta popular que derroque al gobierno de los ayatolás, a pesar de que los servicios de inteligencia estadounidenses consideran improbable una amenaza de Teherán antes de 2035.
La escalada bélica se extiende por Oriente Próximo, pero Irán, con 90 millones de habitantes y 47 años como República Islámica, presenta un escenario complejo donde el colapso del régimen no garantiza un gobierno favorable a Washington o Tel Aviv.
La estrategia de Trump: “cuatro o cinco semanas” de ofensiva
Trump reconoció que el ejército estadounidense mantendrá su ofensiva contra Irán durante “cuatro o cinco semanas” si es necesario. Advirtió sobre la posibilidad de más bajas estadounidenses y sugirió un posible escenario similar al de Venezuela, donde se secuestró al líder máximo y el resto del gobierno colaboró con Estados Unidos.
La decisión del presidente estadounidense, influenciado por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, cruza líneas rojas al priorizar una acción militar directa sobre la promesa de “America First” y la política exterior tradicional de Estados Unidos.
Primeras víctimas estadounidenses y oposición interna
Tras dos días de ataques, se han registrado las primeras víctimas estadounidenses: tres militares muertos y cinco heridos en la “Operación Furia Épica”. Trump advirtió que “es probable que haya más antes de que esto termine”.
La aprobación de Trump se encuentra en mínimos, con un 40%, y la oposición a un ataque contra Irán es considerable, incluso entre sus propios seguidores. Figuras como Marjorie Taylor Greene y Tucker Carlson critican la administración por estar influenciada por Israel.
Aislamiento político y problemas internos
Sin apoyo ciudadano, del Congreso ni alianzas políticas sólidas, Trump se adentra en un terreno desconocido, tras una decisión del Tribunal Supremo que limitó su poder en materia de aranceles. Además, enfrenta acusaciones sobre la ocultación de archivos relacionados con Jeffrey Epstein.
La baja popularidad de Trump también se atribuye a su incapacidad para reducir el costo de vida. El crecimiento económico de Estados Unidos se ralentizó en el último trimestre de 2025, afectado por el cierre de la Administración, los aranceles y la represión migratoria.
¿Diálogo a la vista?
Tras amenazar a Irán con una respuesta “terrorífica”, Trump parece suavizar su tono y sugiere la posibilidad de negociaciones. “Quieren hablar, y yo he aceptado hablar, así que hablaré con ellos”, declaró a The Atlantic.
Sin embargo, señaló que algunos de los negociadores iraníes han muerto en los ataques, complicando aún más la situación. Trump se enfrenta al momento más crítico de su presidencia, con un futuro incierto en Irán y una creciente oposición en su país.













