
Esplugues de Llobregat recupera la figura del sereno para aumentar la seguridad vecinal
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El municipio de Esplugues de Llobregat, con una población de 48.000 habitantes, ha implementado una iniciativa para recuperar la figura histórica del sereno, adaptándola a las necesidades del siglo XXI y respondiendo a la percepción de inseguridad manifestada por algunos vecinos.
Un servicio de acompañamiento y proximidad
Según el alcalde, Eduard Sanz, el objetivo principal de esta medida no es combatir un aumento significativo de la delincuencia, aunque se haya registrado un ligero incremento del 2% en pequeños hurtos, sino generar un clima de mayor confianza y tranquilidad en las calles durante las horas nocturnas. La función primordial de este nuevo cuerpo es el acompañamiento a los ciudadanos.
El ayuntamiento ha habilitado dos números de teléfono y una dirección de correo electrónico para que los vecinos puedan solicitar la compañía de un sereno, por ejemplo, hasta la parada del metro.
Este servicio está diseñado para situaciones cotidianas, como el regreso a casa después del trabajo durante la madrugada, ofreciendo así una mayor sensación de seguridad al transitar por la calle a esas horas.
Un equipo preparado y coordinado
Los serenos, que trabajan en parejas entre las 23:00 y las 06:00, visten uniforme y están equipados con teléfonos y tabletas para registrar cualquier tipo de incidencia. Su misión principal es prestar ayuda ante cualquier eventualidad y reportar problemas en la vía pública.
Para ello, cuentan con una emisora conectada a la Policía Local, con la que pueden contactar directamente en caso de necesidad, según afirma el alcalde.
De esta manera, el cuerpo de serenos actúa como un complemento a la labor de la Policía Local, sin sustituir sus funciones, con el fin de crear un entorno más seguro y cercano para los vecinos.
Selección y formación del personal
El nuevo equipo está integrado por siete personas, seleccionadas entre un total de 30 aspirantes. En el proceso de selección se ha priorizado un perfil social y de proximidad, buscando personas con habilidades para la mediación, el civismo y la comunicación.
Los elegidos han recibido formación específica en estas áreas, así como preparación directa por parte de la Policía Local para saber cómo actuar ante situaciones de conflicto y garantizar su propia seguridad.
La composición del equipo es diversa, con hombres y mujeres de diferentes edades, desde jóvenes hasta personas de mayor edad. “Hemos intentado hacer una selección con una mirada transversal y amplia”, señala Sanz, con el objetivo de que cualquier vecino pueda sentirse identificado y generar un vínculo de confianza.
Esta iniciativa se suma a otras medidas de seguridad impulsadas por el ayuntamiento, como la creación de una nueva unidad policial de barrio.













