
TENSIÓN EN ORIENTE MEDIO: UN MALLORQUÍN EN CATAR NARRA LA SITUACIÓN
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
“Ayer a las 7:20h de la mañana nos despertaron los cañonazos”, relata Miquel Gomila, técnico mallorquín residente en Doha, Catar, describiendo la tensa situación que se vive en Oriente Medio.
Gomila, entrenador asistente del Qatar Sports Club, con Tintín Márquez al frente, transmite tranquilidad en conversación, aunque expresa su deseo de que la crisis se resuelva pronto. La inestabilidad en la región se ha intensificado tras los ataques cruzados entre Israel, Estados Unidos e Irán, afectando no solo a Israel, sino también a bases estadounidenses y otros países del Golfo Pérsico como Catar, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania e Irak, Omán, Chipre.
A pesar de la preocupación, Gomila describe la situación con serenidad.
Afirma que llevan varios días observando los misiles y las contramedidas de Catar, un país militarmente preparado con alta tecnología, lo que le brinda una sensación de seguridad. Su familia se encuentra en Doha, a la espera de que la situación se calme y se reabra el espacio aéreo para poder regresar a España.
“Fuegos artificiales”: La tensa calma en Doha
Desde su edificio, Gomila ha sido testigo de las explosiones en el cielo, producto de los misiles y las defensas aéreas.
“Cuando suena la alarma en el móvil sabemos que en unos 25 minutos van a empezar los fuegos artificiales, como decimos nosotros”, comenta, describiendo la tensa calma que se vive en la ciudad. La recomendación es permanecer en casa, en habitaciones sin ventanas, debido a la vibración causada por las explosiones.
Gomila percibe que los residentes locales se muestran más tranquilos que los europeos, confiando en el sistema antimisiles de Catar, que, según dicen, es similar al de Israel.
A pesar de la seguridad que brinda la tecnología, la situación sigue siendo inquietante.
A la espera de una solución
La familia de Gomila tiene previsto viajar a España, pero el aeropuerto de Doha, un importante centro de tránsito, se ha visto afectado por la crisis. Muchos viajeros han quedado varados, aunque las autoridades cataríes les han proporcionado alojamiento y asistencia.
Gomila espera que el espacio aéreo se reabra en unos diez días y que la normalidad se restablezca pronto.
En definitiva, Miquel Gomila y su familia aguardan con esperanza una pronta resolución del conflicto, deseando que puedan regresar a España en un futuro cercano.













