
La escalada de tensión en Oriente Próximo atrapa a decenas de murcianos y pone en jaque al comercio regional
La reciente invasión militar de Estados Unidos e Israel contra Irán ha dejado a centenares de murcianos en una situación de incertidumbre. Entre ellos se encuentran turistas, como Melissa, una vecina de Puerto Lumbreras de crucero por Dubái; trabajadores expatriados, como Ana, una ingeniera aeronáutica de Lorca en Abu Dabi; y ciudadanos atrapados por el cierre del espacio aéreo, como Fernando, que busca una salida desde uno de los aeropuertos de la zona.
En las últimas horas se han multiplicado también los mensajes de deportistas que advierten de la situación que están viviendo y contando a sus familias y amigos que están bien, como el caso del deportista Javi Rosa.
El relato de los afectados refleja la tensión vivida.
“Solo se escuchaban todo el rato cazas y cazas y cazas pasando por el cielo”, cuenta Melissa desde su crucero. Explica que “de vez en cuando se veían misiles, que eran como estrellas fugaces, que de repente hacían pum, y como que explotaban y desaparecían”.
La situación le provocó un ataque de ansiedad: “Empezó a darme una crisis de ansiedad, yo no podía ni respirar”.
Desde Abu Dabi, Ana informa de una relativa normalidad a pesar del conflicto. “Hemos tenido la última alarma esta noche, unos bombazos hemos notado a las 5, y ahora hace media hora alguno, pero bastante más lejano”, detalla.
Describe el ambiente como una “calma tensa”, pero asegura que los “supermercados y todo está abierto y en orden”.
Mientras tanto, la situación en los aeropuertos es complicada. “Estamos en el aeropuerto intentando a ver si conseguimos, que está todo vendido, pero vamos a intentar si nos venden tres billetes para ir a Yeda, y de Yeda a Barcelona”, explica Fernando, que busca desesperadamente una forma de volver a casa.
El Gobierno regional ha activado un protocolo de seguimiento y confirma que hay cuatro murcianos tratando de salir de Dubái, 18 que intentan volar desde Jerusalén —incluido un grupo de religiosos en peregrinación— y ocho en Maldivas.
La consejera de Empresa, Marisa López Aragón, ha confirmado el “seguimiento constante” de la situación por parte de la Administración.
La inestabilidad geopolítica amenaza directamente al comercio internacional de la Región de Murcia. López Aragón ha señalado la preocupación por las empresas murcianas afectadas por la importancia del estrecho de Hormuz como “lugar de flujo comercial”.
“Estamos estudiando tanto el impacto en las exportaciones como en las importaciones que se llevan a cabo desde las empresas regionales”, ha declarado.
Ante este escenario, la comunidad autónoma ha garantizado una “batería de ayudas directas para empresas murcianas que puedan verse afectadas” y ha ofrecido su colaboración para la “búsqueda de mercados alternativos”. Además, la consejera ha reclamado al Gobierno de España que active “escudos de defensa del tejido empresarial”.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena, Pedro Pablo Hernández, ha explicado que la inestabilidad en el estrecho de Hormuz ya había provocado una modificación de las rutas comerciales de los buques, generando “costes adicionales en el transporte”.
Aunque considera que el suministro está asegurado, advierte que “se asumen mayores costes”.
Hernández ha matizado que el impacto no es uniforme. El puerto de Cartagena se ve más afectado en el tráfico de graneles líquidos, donde es “puerto líder en el sistema portuario español”, que en el de contenedores, donde la presencia es mucho menor.
La incertidumbre marca la pauta a la espera de ver la evolución del conflicto.













