
Sistema de Control de Presión de Neumáticos: Funcionamiento y Tipos
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
El control de la presión de los neumáticos es un sistema crucial para la seguridad al volante, ya que permite al conductor saber si la presión de las ruedas es la correcta. Debido a su importancia como elemento de seguridad activa, la normativa europea exige que todos los coches nuevos lo incorporen de serie.
¿Cómo funciona el sistema de control de presión de neumáticos?
Este sistema avisa al conductor cuando la presión de los neumáticos es incorrecta, lo que puede ser peligroso, causar un desgaste prematuro de los neumáticos y aumentar el consumo de combustible.
Tipos de sistemas de control de presión de neumáticos
Existen principalmente dos tipos de sistemas: activos y pasivos.
Sistemas Activos
Los sistemas activos son los más avanzados. Utilizan un sensor integrado en la válvula de cada rueda. Este sensor controla que la presión no descienda de un valor preestablecido.
Si se detecta una pérdida de presión, el sensor, equipado con un emisor y una batería, envía una señal por radio a una centralita, que a su vez alerta al conductor en el panel de instrumentos.
Ventajas de los sistemas activos:
- Medición independiente de la presión en cada rueda, incluyendo la de repuesto.
- Detección de pérdidas de presión incluso con el vehículo parado.
Sistemas Pasivos
Los sistemas pasivos utilizan los sensores del sistema antibloqueo de frenos (ABS) y del control de estabilidad (ESP), por lo que no requieren instalación adicional. Cuando hay una pérdida de presión, el diámetro de la rueda disminuye, lo que hace que gire más rápido que las demás. El sistema detecta esta diferencia de velocidad y avisa al conductor.
Desventajas de los sistemas pasivos:
- No informan de qué rueda tiene el problema.
- Tardan más en detectar pequeñas pérdidas de presión.













