
Cinco detenidos en San Fernando por una red de ciberestafas que logró más de 56.000 euros con el timo del Bizum inverso
La Policía Nacional ha culminado la Operación Misaru, una investigación que ha permitido desmantelar una organización criminal dedicada a las ciberestafas mediante los sistemas del “falso comprador” y el Vishing, dos de las modalidades delictivas más extendidas en el ámbito digital.
La operación se ha saldado con cinco detenidos, todos ellos residentes en San Fernando, que presuntamente habrían conseguido defraudar más de 56.000 euros a víctimas repartidas por distintas provincias españolas.
Según fuentes policiales, el grupo criminal operaba principalmente a través de plataformas de compraventa en Internet. Los integrantes de la trama contactaban con usuarios que publicaban anuncios de vehículos o artículos de valor, fingiendo ser compradores interesados.
Una vez establecida la conversación, convencían al vendedor para aceptar un supuesto pago de reserva mediante Bizum o mediante códigos enviados por mensaje.
Pero lo que realmente realizaban era un Bizum inverso, es decir, una solicitud de envío de dinero que el vendedor, confiado, aceptaba creyendo que estaba recibiendo el pago.
Esta técnica, cada vez más utilizada por los ciberdelincuentes, permitía a los estafadores recibir transferencias directas sin que las víctimas fueran conscientes del engaño.
El grupo empleaba códigos para realizar extracciones en cajeros automáticos. Bajo el pretexto de que dichos códigos eran necesarios para completar la transacción, las víctimas los facilitaban sin saber que estaban autorizando retiradas de efectivo.
Una vez consumada la estafa, los delincuentes cortaban toda comunicación con el vendedor, imposibilitando cualquier reclamación inmediata.
Las investigaciones, dirigidas por el Grupo de Delitos Tecnológicos de la Comisaría de San Fernando, permitieron identificar el patrón de actuación tras recibir numerosas denuncias de características similares.
En total, se han esclarecido 44 casos de fraude con un perjuicio económico conjunto de 56.000 euros. Los agentes lograron identificar, localizar y detener a los presuntos responsables, que fueron puestos a disposición judicial.
El principal cabecilla de la organización ha ingresado en prisión preventiva, mientras que otros dos implicados han quedado en libertad bajo fianza.
Los dos restantes, que actuaban como mulas bancarias, quedaron en libertad con cargos.
Estas personas cedían sus datos personales para abrir cuentas bancarias o contratar líneas de telefonía móvil utilizadas por la red criminal, a cambio de una compensación económica.
La Policía Nacional recuerda que esta actividad también constituye un delito de cooperación en fraude financiero, con consecuencias penales.
Además del sistema del falso comprador, la organización también realizaba estafas mediante la técnica del Vishing, que consiste en llamadas telefónicas falsas en las que los delincuentes se hacen pasar por empleados de bancos.
Durante la conversación, alertaban a los clientes sobre una supuesta operación fraudulenta en curso y, aprovechando el miedo o la confusión, los inducían a realizar transferencias o compras online para “proteger” su dinero, cuando en realidad estaban enviándolo a las cuentas controladas por los estafadores.
Recordatorio de la Policía Nacional
La Policía Nacional ha recordado a la ciudadanía la importancia de verificar cuidadosamente cualquier operación online antes de aceptarla. Recomienda comprobar siempre si el pago recibido corresponde realmente a un ingreso y no a una solicitud.
También se ha enfatizado que las entidades bancarias nunca contactan por teléfono para solicitar claves, confirmar operaciones o realizar transferencias de urgencia. Ante cualquier duda, se recomienda encarecidamente acudir personalmente a la oficina o contactar con el servicio oficial de atención al cliente.
La colaboración ciudadana ha sido un factor determinante para el éxito de la Operación Misaru. Los agentes han hecho un llamamiento a denunciar de inmediato cualquier intento de fraude o actividad sospechosa.
Si bien el operativo ha supuesto un importante golpe a esta red de ciberestafas, la investigación sigue, en este momento, abierta, ya que no se descarta la existencia de más víctimas en diferentes provincias del país.
Con este nuevo caso, la Policía Nacional vuelve a alertar sobre el aumento de los delitos de carácter tecnológico en España y la necesidad de potenciar la educación digital para evitar que el ingenio de los delincuentes siga encontrando nuevas formas de engaño.













