
Búsqueda Incesante de Pablo Cebolla: Familiares y Voluntarios Rastrean el Ebro
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La familia de Pablo Cebolla, el joven de 20 años desaparecido en Zaragoza el 12 de febrero, continúa incansablemente su búsqueda, combinando sus esfuerzos con el dispositivo oficial de seguridad. Organizan batidas paralelas, centradas en peinar cada rincón del río Ebro.
Batidas Ciudadanas en el Río Ebro
Según declaraciones de Paula Camps, hermana de Pablo, a COPE, se realizan batidas al menos una vez por semana, siempre que las condiciones climáticas lo permitan. La más reciente tuvo lugar el martes, con la participación de unos 40 voluntarios en el polígono industrial El Espartal, en El Burgo de Ebro. El rastreo se concentró en ambas orillas del río, entre la presa de Pina y el propio municipio de Pina de Ebro.
Lamentablemente, esta búsqueda, al igual que las anteriores, no arrojó ninguna pista sobre el paradero de Pablo. La semana anterior, se había rastreado el tramo entre la presa y Zaragoza capital.
El apoyo de amigos y allegados es fundamental para la familia. Paula Camps expresó su gratitud hacia la solidaridad mostrada, reconociendo que sin esa fuerza sería muy difícil continuar. La implicación se extiende a personas anónimas que se suman a la búsqueda de forma espontánea.
Dispositivo Oficial en Marcha
Paralelamente a las batidas ciudadanas, el dispositivo oficial sigue activo. La Guardia Civil utiliza lanchas y drones para rastrear la zona, mientras que la Policía Nacional ha ampliado el radio de búsqueda desde Pina de Ebro hasta Mequinenza.
Los Bomberos de la Diputación de Zaragoza también han retomado las labores con su grupo de rescate acuático. Sin embargo, la familia lamenta la finalización de la intervención de los GEO, considerando que su presencia fue demasiado breve.
Solicitud de Más Recursos y Comunicación
Aunque agradecen el esfuerzo, la familia solicita más medios y una comunicación más fluida sobre los avances en la investigación. Están a la espera de los resultados de una reunión entre la Policía y la Unidad Militar de Emergencias (UME), y reiteran la importancia de las unidades caninas de rastreo, argumentando que la densa vegetación en las orillas dificulta la búsqueda con drones y helicópteros. Insisten en que los perros son esenciales para encontrar un rastro en esas condiciones.
La Falta de Indicios Aumenta la Incertidumbre
La complejidad de la búsqueda se agrava por la falta de indicios.
Tras más de tres semanas, no ha aparecido ningún objeto personal de Pablo. La ausencia de zapatos o prendas de ropa alimenta la hipótesis de que el cuerpo podría estar oculto en la vegetación de las riberas.
La sociedad civil continúa movilizándose, con pescadores organizando salidas con lanchas y radares. La familia de Pablo Cebolla reafirma su compromiso de no rendirse y mantener la presión mediática y social para que su búsqueda no se detenga hasta encontrarlo.













