Un estudio masivo confirma las dos pruebas que salvan vidas del cáncer de colon

Un estudio masivo confirma las dos pruebas que salvan vidas del cáncer de colon
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Un estudio masivo confirma las dos pruebas que salvan vidas del cáncer de colon

La ciencia ha hablado y sus conclusiones son contundentes. El estudio controlado aleatorizado más grande jamás realizado sobre el cáncer colorrectal ha confirmado la eficacia de las estrategias de cribado para cambiar el rumbo de la enfermedad. La investigación demuestra que tanto la colonoscopia como el test inmunoquímico fecal (FIT) son herramientas clave para conseguir un diagnóstico precoz y, en consecuencia, reducir la aparición de tumores en fases avanzadas.

Publicado en la prestigiosa revista científica Nature Medicine, el hallazgo ha sido liderado por investigadores de la Universidad de Uppsala y el Instituto Karolinska de Suecia. Su impacto ha resonado en la comunidad científica internacional, y figuras de la talla del cardiólogo estadounidense Eric Topol han subrayado su importancia: “La detección del cáncer de colon funciona”, ha sentenciado el experto, destacando que el ensayo ha demostrado “un diagnóstico significativamente más temprano y menos cánceres en estadio III-IV”.

Estos avances son vitales en la lucha contra una enfermedad de gran impacto mundial.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer colorrectal es el tercer tipo de tumor más frecuente y la segunda causa global de muerte por cáncer. Solo en 2022, se diagnosticaron cerca de 1,9 millones de nuevos casos y se produjeron más de 900.000 fallecimientos. Aunque su incidencia se concentra en mayores de 50 años, preocupa el aumento de casos en adultos más jóvenes, de entre 30 y 50 años.

Entre los factores de riesgo asociados a su desarrollo se encuentran las dietas ricas en carnes procesadas, el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo y el consumo de alcohol, además de la edad y los antecedentes familiares. Uno de los mayores desafíos para su abordaje es que el tumor suele crecer de forma silenciosa, sin presentar síntomas evidentes en sus fases iniciales, lo que retrasa el diagnóstico y empeora el pronóstico.

El ensayo SCREESCO, como se ha denominado al estudio sueco, ha arrojado luz sobre una muestra de población masiva.

En él participaron 278.280 personas de 60 años, que fueron divididas aleatoriamente en tres grupos: uno al que se le practicó una colonoscopia, otro que se sometió a dos rondas de test FIT y un grupo de control que siguió los cauces sanitarios habituales sin un programa de cribado específico.

Los resultados confirman que la detección activa marca la diferencia. La colonoscopia permitió encontrar un 38% más de cánceres en fases tempranas en comparación con el grupo de control. Por su parte, la prueba FIT, que detecta sangre oculta en heces, lo hizo en un 19% más. Este aumento en la detección de cáncer temprano se ha traducido en una esperanzadora disminución de los casos de cáncer avanzado en ambos grupos de cribado tras cuatro años de seguimiento.

La importancia de este enfoque es capital, tal y como ha explicado el doctor Luis Caro, director del instituto de gastroenterología Gedyt, quien ha señalado que “cuando el cáncer de colon se detecta en estadios tempranos, la tasa de curación se acerca al 90%”.

Esta afirmación refuerza la idea de que los programas de detección no solo diagnostican antes, sino que salvan vidas de manera efectiva.

Más allá del diagnóstico, el estudio sugiere que el cribado tiene también un potente efecto preventivo. Anna Forsberg, una de las autoras principales, ha afirmado: “Podemos demostrar que los casos de cáncer avanzado tienden a disminuir. Esto podría indicar un efecto preventivo del cribado, mediante la eliminación de los precursores del cáncer”. Es decir, estas pruebas permiten localizar y extirpar pólipos antes de que se conviertan en tumores malignos.

La colonoscopia es una exploración que permite visualizar el interior del intestino grueso y extirpar pólipos en el mismo procedimiento, mientras que el test FIT es una prueba no invasiva que se puede realizar en casa para detectar sangre oculta en heces.

Si el resultado de este último es positivo, el siguiente paso es realizar una colonoscopia para confirmar el diagnóstico y actuar en consecuencia.

Los investigadores continuarán el seguimiento de los participantes hasta 2030 para obtener datos definitivos sobre el impacto en la mortalidad global. Sin embargo, las autoridades de la Universidad de Uppsala y el Instituto Karolinska ya han expresado su “gran esperanza” en que estos hallazgos se traducirán en una menor mortalidad, consolidando los programas de cribado como una estrategia fundamental de salud pública en la lucha contra el cáncer colorrectal.