La realidad, contada por un responsable de gasolineras en Valencia: "Algunas están cerradas porque no les abastecen"

La realidad, contada por un responsable de gasolineras en Valencia: "Algunas están cerradas porque no les abastecen"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

La realidad, contada por un responsable de gasolineras en Valencia: "Algunas están cerradas porque no les abastecen"

La escalada de precios en los carburantes ha desatado una oleada de nerviosismo entre los conductores. En declaraciones a COPE Valencia, Fernando De Antonio, responsable del grupo de gasolineras Full & Go, ha confirmado la situación: “Llevamos un par de días que se está repostando mucho, todo el mundo que echaba 10 euros está llenando”.

Este cambio en el consumo ha provocado que la demanda se dispare, con picos de trabajo de “un 50 % más” respecto a la semana pasada.

Este aumento repentino de la demanda está tensionando la cadena logística. Según De Antonio, aunque su red de gasolineras en Xirivella, Aldaia y Valencia no sufre desabastecimiento por el momento, el riesgo es real.

“Se piden las cubas, pero no hay bastantes para tantas estaciones de servicio”, explica, una situación que ya ha obligado a otras gasolineras a cerrar porque no les “abastecen”.

El coste del diésel y la gasolina no solo no se detiene, sino que varía a una velocidad sin precedentes. “Estamos hablando desde la semana pasada a hoy de 16 céntimos o 19 céntimos [de subida]”, detalla De Antonio.

Esta volatilidad se debe a la fluctuación del precio del barril de crudo y del cambio entre el dólar y el euro. La consecuencia, afirma, es que el precio puede cambiar en cualquier momento: “en 2 horas te pueden cambiar 5 céntimos”.

De hecho, confirma que “hay clientes que esta mañana han repostado a un precio y esta tarde a otro”.

Fernando De Antonio también ha querido aclarar que el margen de beneficio de las gasolineras es muy ajustado. Explica que la idea de que es un gran negocio es un concepto del pasado y que, hoy en día, “va todo muy ajustado, muy al límite”.

Insiste en que, tras cubrir los costes de personal y mantenimiento, “es muy poquito lo que se saca de cada litro”, ya que “la mayor parte son impuestos” que van directamente al Gobierno.

Esta subida de precios tiene un impacto directo en el bolsillo de los ciudadanos. El propio De Antonio calcula que, en su caso personal, con un desplazamiento diario de 40 kilómetros, el gasto extra podría alcanzar los “100 euros más al mes en combustible”.

El dato más alarmante es el incremento a corto plazo: “de ayer a hoy un depósito son 12 euros más”. Un sobrecoste que agrava la economía de miles de familias y trabajadores que dependen del vehículo para su día a día.