
China toma ventaja en la carrera hacia la Luna tras los retrasos del programa Artemisa de la NASA
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El reciente cambio de planes en la misión Artemisa, anunciado por la NASA, podría allanar el camino para que China se adelante a Estados Unidos en la carrera por regresar a la Luna. La agencia espacial ha introducido una nueva misión antes de intentar que astronautas pisen la superficie lunar por primera vez desde las misiones Apolo. Sin embargo, la complejidad de la misión hace improbable que puedan lograrlo antes de 2030, fecha límite establecida por China.
El lanzamiento de la misión Artemisa II, que llevará a cuatro astronautas alrededor de la Luna sin alunizaje, se ha retrasado hasta abril debido a problemas con el cohete.
Además, la misión Artemisa III ya no tendrá como objetivo aterrizar en la Luna, sino que se lanzará a mediados de 2027 en una órbita baja terrestre para probar tecnologías esenciales. Esto pospone el primer alunizaje tripulado, previsto ahora para Artemisa IV, hasta al menos 2028, aunque los especialistas consideran esta fecha poco realista.
Mientras tanto, China avanza hacia su objetivo de enviar astronautas a la Luna alrededor de 2030. La Agencia Espacial Tripulada de China (CMSA) ha afirmado que el desarrollo de los principales vehículos de vuelo, incluyendo el cohete portador de carga pesada Long March 10, la nave espacial tripulada Mengzhou y el módulo de aterrizaje lunar Lanyue, está progresando sin problemas, y que se han completado pruebas críticas para la misión.
Un plan más sencillo y práctico
Según Pedro León, especialista en exploración espacial, China ya está por delante, con el cohete Long March 10 prácticamente terminado y la cápsula muy avanzada. León considera que el programa chino es mucho más sencillo, directo y práctico, lo que dificulta que la NASA pueda llegar antes. “Si se esmeran un poquito, los chinos podrían tener ya gente pisando la Luna en 2029”, añade.
Daniel Marín, astrofísico y experto en exploración espacial, opina que el nuevo administrador de la NASA está intentando contentar a SpaceX y a Blue Origin, las empresas que diseñan los módulos lunares de Artemisa, pero a cambio de introducir más probabilidades de retrasos. Marín señala que es Estados Unidos quien habla de “carrera lunar” y quien está compitiendo desde que China anunció su intención de enviar un ser humano a la Luna antes de 2030. China, en cambio, sigue ejecutando los planes que esbozó en 2019 y concretó en 2023.
Tras los cambios anunciados por la NASA, Marín cree que China tiene más probabilidades de éxito. Aunque a China le queda probar todos los componentes de su misión y podría haber retrasos, el diseño del viaje a la Luna, similar al de las misiones Apolo, le da ventaja. “Su arquitectura es más sencilla, más sólida, y no está dando bandazos continuamente como la NASA con Artemisa”, afirma Marín. “Su plan es básicamente como el Apolo, pero con dos cohetes más pequeños en dos lanzamientos, mientras que el plan de Artemisa requiere entre 15 y 20 lanzamientos. El plan chino es más eficaz y más sencillo”.
La carrera de fondo
Juan Ángel Vaquerizo, astrofísico y divulgador, considera que China lleva su programa lunar mucho más avanzado, ya que ha enviado misiones robóticas a la Luna durante muchos años. Sin embargo, en términos de regreso de seres humanos a la Luna, las cosas están más igualadas. “El retraso de Artemisa hace que los plazos marcados por ambas potencias se ajusten mucho más”, asegura. “Si Artemisa se ajusta a estos nuevos plazos, la carrera va a estar justa, pero todavía seguiría manteniendo el liderato. De cualquier modo, seguimos esperanzados en vivir el retorno de seres humanos a la Luna antes del fin de esta década”.
Pedro Duque, astronauta de la ESA y exministro de Ciencia, cree que los retrasos actuales de Artemisa indican que es un programa aún en sus inicios. “En NASA y las empresas fabricantes de los diversos sistemas hay gente cualificada para resolverlo”, apunta. Añade que le resulta difícil hacer conjeturas sobre el programa chino, ya que la información disponible es escasa. “Su cohete todavía no ha volado y es de esperar que estén resolviendo problemas similares”.
Eva Villaver, astrofísica y subdirectora del IAC, cree que ya no importa tanto quién llega primero, sino quién llega allí para quedarse, es decir, una planificación estratégica a largo plazo. “No se trata de quién llegue, porque los estadounidenses ya demostraron que ellos lo hicieron en los 70, sino de quién es capaz de tener bases permanentes en la luna antes. Y para eso yo creo que los dos siguen ahora mismo en la misma posición, tanto China como la NASA”.













