El Magnesio y su Impacto en el Envejecimiento: Alimentos Clave para Obtenerlo

El Magnesio y su Impacto en el Envejecimiento: Alimentos Clave para Obtenerlo
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El Magnesio y su Impacto en el Envejecimiento: Alimentos Clave para Obtenerlo

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La alimentación juega un papel crucial en nuestra salud a lo largo de la vida. Aunque solemos enfocarnos en los macronutrientes (carbohidratos, proteínas y grasas), es vital conocer el impacto de los micronutrientes, como el magnesio, que influyen en la salud ósea y el desarrollo biológico.

Un estudio de la Fundación Española de Nutrición (FEN) revela que una parte significativa de la población no alcanza las ingestas diarias recomendadas de calcio y magnesio. Para abordar esta deficiencia, especialmente común en la vejez, es esencial saber cómo incorporar el magnesio a nuestra dieta diaria.

Alimentos ricos en magnesio

Algunos alimentos que son buena fuente de magnesio son los frutos secos, las legumbres, la pasta y el pan integral, el chocolate, los langostinos, las gambas, las sardinas, las judías y las espinacas. Incluir estos ingredientes en nuestra dieta es un paso positivo. Además, existen suplementos de magnesio bajo prescripción médica.

Beneficios del magnesio para un envejecimiento saludable

El magnesio apoya la función muscular, favorece el descanso y mejora la calidad del sueño. Sin embargo, sus beneficios van más allá. Diversas investigaciones sugieren que un buen aporte de magnesio contribuye a un envejecimiento más saludable.

Un estudio sobre el magnesio y el envejecimiento destaca su importancia en más de 600 reacciones enzimáticas relacionadas con la producción de energía, la síntesis de proteínas, el funcionamiento muscular y nervioso, la regulación del ritmo cardíaco y el control de la presión arterial.

El estudio también analiza la influencia del magnesio en marcadores del envejecimiento:

  • Estabilidad del ADN: El magnesio se relaciona con la activación de enzimas de reparación genética, protegiendo al organismo del estrés oxidativo.
  • Inflamación crónica: La deficiencia crónica de magnesio se asocia con la generación excesiva de marcadores inflamatorios y radicales libres, induciendo un estado inflamatorio crónico.
  • Envejecimiento celular: La carencia de magnesio se vincula con la aparición de biomarcadores relacionados con células envejecidas y el “desgaste de los telómeros”.
  • Sistema inmune: El magnesio es clave para proteger el sistema inmune y la producción de anticuerpos. Su déficit significativo puede favorecer enfermedades cardiovasculares, metabólicas, diabetes tipo 2 y deterioro cognitivo.

Más magnesio, menos fragilidad

Otros estudios han investigado la relación entre el consumo de magnesio y la fragilidad en personas mayores. Una investigación con adultos mayores de 60 años encontró que una mayor ingesta de magnesio se asocia con un menor riesgo de padecer fragilidad, definida por la presencia de pérdida de peso involuntaria, debilidad muscular, baja actividad física, lentitud en la marcha o agotamiento físico. El grupo con mayor ingesta de magnesio mostró un 57% menos de riesgo de fragilidad, aunque se requieren más estudios para confirmar esta relación.

Fuentes alimentarias de magnesio

La Fundación Española del Corazón señala que el déficit de magnesio puede provocar fallos en el crecimiento, alteraciones en el comportamiento, irritabilidad, debilidad y pérdida del control muscular. El magnesio también favorece la salud de huesos y dientes, interviene en la transmisión del impulso nervioso, la relajación muscular y las acciones de la parathormona y la vitamina D en el hueso.

A continuación, se presenta una clasificación de alimentos según su contenido de magnesio:

  • Alto contenido: Semillas de calabaza, girasol o sésamo, anacardos, almendras, chocolate puro, cacahuetes, soja y garbanzos.
  • Contenido moderado: Espinacas, acelgas, pan integral, lentejas y mariscos.
  • Bajo contenido: Plátanos, salmón, pollo y patatas.