
Améfrica: Un diálogo artístico entre la diáspora africana y la Colección Jorge M. Pérez
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Mucho antes de que Kimberlé Crenshaw formalizara el concepto de interseccionalidad en 1989, la antropóloga afrobrasileña Léia González ya exploraba las complejas interrelaciones entre clase, sexo y género como factores que intensifican la opresión y la discriminación. Paralelamente, González acuñó el término “amefricanidad” para destacar la profunda influencia cultural africana en las expresiones artísticas contemporáneas de América, resultante de la diáspora forzada por la esclavitud entre los siglos XVI y XIX, que afectó a más de once millones de personas, especialmente en Estados Unidos, Cuba, Haití y Brasil.
En la década de 1970, un empresario y filántropo argentino radicado en Miami, fundador de Related Group, comenzó a coleccionar arte latinoamericano, creando lo que eventualmente se convertiría en la base fundacional del PAMM (Pérez Art Museum Miami).
Sobre esta base, el comisario Hélio Menezes, co-curador de la 35ª Bienal de São Paulo, explora en la plástica lo que ya se había investigado en otras manifestaciones culturales como la música, permitiendo vislumbrar un camino inverso: la influencia de modelos artísticos europeos y su resignificación afroamericana.
‘Améfrica’: Un recorrido por la Colección Jorge M.
Pérez
Las palabras y frases que articulan el discurso curatorial se materializan en las 128 obras de 99 artistas seleccionadas de entre las nueve mil que componen la Colección Jorge M. Pérez, dando forma a la extensa exposición ‘Améfrica’ que se presenta en el CAAC (Centro Andaluz de Arte Contemporáneo) en Sevilla.
La exposición permite confrontar directamente piezas e instalaciones de artistas relevantes como Kara Walker, Buhlebezwe Siwani, Kapwani Kiwanga, Nick Cave, Manuel Mendive o María Magdalena Campos-Pons.
Lo más interesante es que los cinco capítulos en los que Menezes articula el montaje (‘Adaptación’, ‘Resistencia’, ‘Reinterpretación’, ‘Neoformalismo’ y ‘Amefricanas’) no se imponen sobre las interpretaciones que el espectador puede establecer por sí mismo.
Conexiones diaspóricas y resignificación artística
En el Claustrón Norte, es posible establecer conexiones temático-materiales donde la técnica textil, el reciclaje y el color, los lazos de socialización particulares, la diáspora como memoria colectiva o la recombinación entre realidad, tradición y fabulación son elementos definitorios. El enfoque cambia en las siguientes salas.
Mientras que en el arte europeo el retrato tradicionalmente buscaba perpetuar una condición de clase, desde una perspectiva “amefricana” se suman e interrelacionan los estigmas y valores de género y raza.
Esto permite construir autorretratos de mujeres y colectivos LGTBI+, desplazando estereotipos y sirviendo como recurso de exploración y reconocimiento ante la sociedad y ante sí mismos.













