Alza en el precio de los carburantes genera incertidumbre y temor a nuevos incrementos

Alza en el precio de los carburantes genera incertidumbre y temor a nuevos incrementos
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Alza en el precio de los carburantes genera incertidumbre y temor a nuevos incrementos

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La inestabilidad en Oriente Próximo ha provocado una ola de incertidumbre en los mercados globales, repercutiendo de manera casi inmediata en el precio de los carburantes. Las estaciones de servicio están experimentando un aumento significativo de clientes que buscan llenar sus depósitos ante la amenaza de una escalada de precios que parece no tener fin.

Incremento vertiginoso en los costes

Beatriz Lacañina, presidenta de la asociación de empresarios de estaciones de servicio de Sevilla, describe un panorama de alta volatilidad y advierte que la situación podría agravarse. Según detalla, los costes para las estaciones de servicio han sufrido un incremento vertiginoso. “Hemos tenido una escalada de precios de coste de el primer día 11 céntimos, el segundo día 6 céntimos, el tercero se ha estabilizado”, explica.

Sin embargo, la tregua ha sido breve, pues Lacañina anuncia que ya se prevé “otra subida para mañana, muy alta otra vez”.

Dificultad para predecir el precio futuro

Esta volatilidad dificulta la decisión de repostar para el consumidor. “Si me preguntas ayer, te digo, espérate, si me preguntas hoy, te digo, reposta, aunque esté caro, porque no sé cómo va a estar mañana”, afirma Lacañina, ilustrando la dificultad de hacer previsiones. La diferencia de precio en pocos días es considerable. Llenar el depósito hoy es notablemente más caro que el viernes anterior al conflicto, con una diferencia que puede alcanzar “perfectamente de entre 15 y 20 céntimos” por litro en el caso del diésel, mientras que en la gasolina el aumento es de entre 5 y 7 céntimos.

Esfuerzo limitado de las estaciones de servicio

Lacañina subraya que las estaciones de servicio, en su mayoría pymes, han intentado contener el impacto en el cliente final.

“Desde el viernes hasta el martes las subidas de coste para nosotros eran de un 38 por 100 en diésel, y sin embargo, nosotros solamente lo repercutimos un 3 por 100 a los clientes”, detalla. No obstante, este esfuerzo tiene un límite, ya que su capacidad financiera es reducida y no pueden absorber las subidas indefinidamente.

“Somos pymes, nosotros no podemos parar esto a costa de nuestros márgenes constantemente. No somos grandes petroleras”, lamenta la presidenta de la asociación. La situación se agrava por la competencia desleal de operadores con mayor capacidad financiera, que pueden permitirse bajar precios para atraer clientes.

Esta práctica afecta especialmente a las pequeñas empresas familiares, que representan el 70 por 100 de las estaciones de servicio a nivel nacional.

Incertidumbre y posible intervención estatal

La incertidumbre domina el futuro a corto plazo. Aunque es posible que los precios se estabilicen si el conflicto se prolonga, Lacañina ve “muy extraño que esto baje a corto plazo”. La proximidad de periodos de alta movilidad como la Semana Santa añade más presión, con el temor de que coger el coche pueda convertirse “prácticamente en un lujo”. Esto podría alterar los planes de viaje de muchas familias.

Ante este panorama, el sector considera necesaria la “intervención del estado” para mitigar el impacto en el consumidor final.

Lacañina sugiere la implementación de “ciertas ayudas”, en diálogo con los actores del sector. Además, recuerda que la subida de los carburantes “afecta también al transporte, que termina afectando a los precios de todo, de los supermercados, de los productos, de todo”.