DESAHUCIAN A UNA MUJER, SU MADRE Y SU HIJO MENOR EN CORNELLÀ

DESAHUCIAN A UNA MUJER, SU MADRE Y SU HIJO MENOR EN CORNELLÀ
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

DESAHUCIAN A UNA MUJER, SU MADRE Y SU HIJO MENOR EN CORNELLÀ

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Una familia de tres generaciones se ha visto desalojada de su vivienda en Cornellà de Llobregat, Barcelona. Olga Jérez, de 65 años, su hija Ángeles García, de 35, y su nieto Marcos (nombre ficticio), se quedaron en la calle después de 13 años residiendo en el inmueble.

EL DESAHUCIO Y EL ORIGEN DEL PROBLEMA

El desalojo fue ejecutado por orden del BBVA, entidad bancaria propietaria del piso. La familia había alquilado la vivienda en 2013 a un particular que, posteriormente, dejó de pagar la hipoteca y desapareció sin dejar rastro.

A pesar de su intención de seguir pagando el alquiler, primero al propietario desaparecido y luego al banco, la familia no pudo hacerlo efectivo, lo que culminó en el desahucio.

El día del desalojo, Ángeles y Olga contaron con el apoyo de profesoras del instituto de Marcos y miembros del Sindicat d’Habitatge del Baix Llobregat. Los vecinos también se solidarizaron con la familia, denunciando que este tipo de situaciones son cada vez más frecuentes en el barrio.

Tras el desahucio, la familia pasó la noche en casa de una vecina, después de rechazar un albergue ofrecido por los servicios sociales debido a las malas condiciones del lugar.

ONCE AÑOS SIN NOTICIAS DEL CASERO

Olga y Ángeles relataron que apenas vieron a su casero en dos ocasiones durante los 13 años que vivieron en el piso. Los problemas comenzaron en 2016, cuando el propietario les solicitó un cambio de número de cuenta para el pago del alquiler, sin llegar a proporcionarles los datos.

Tras la imposibilidad de contactar con el propietario, la familia sospecha que pudo haberse marchado a otro país. En 2022, se enteraron de que el casero llevaba años sin pagar la hipoteca.

Durante este tiempo, la familia intentó encontrar la manera de seguir pagando el alquiler, pero no pudieron hacerlo debido a la falta de información y respuesta por parte del propietario.

En 2023, intentaron negociar con el banco un nuevo contrato de alquiler o la compra de la vivienda, pero aseguran que no obtuvieron respuesta. El BBVA, por su parte, confirma que no se planteó negociar un alquiler e inició el proceso de desahucio.

SIN VIVIENDA A PESAR DE SU VULNERABILIDAD

La familia ha recibido cuatro órdenes de desahucio desde que comenzaron los problemas con la propiedad de su piso. A pesar de los intentos de aplazamiento, el desalojo se hizo efectivo este jueves.

Según Ignasi Acosta, del sindicato, la moratoria estatal de desahucios para hogares vulnerables decayó recientemente en el Congreso, lo que dificulta la negociación en estos casos.

La familia denuncia la falta de apoyo por parte de los servicios sociales, mientras que el ayuntamiento de Cornellà de Llobregat asegura haber intervenido desde el primer momento, ofreciendo asesoramiento e intentando intermediar con la propiedad.

Actualmente, la familia se encuentra en lista de espera de la Mesa de Emergencia Habitacional y dispone únicamente de un alojamiento temporal en un albergue. La incertidumbre sobre su futuro inmediato persiste.