
CIERRA SUS PUERTAS EL ÚLTIMO VIDEOCLUB DE SEVILLA
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El emblemático ‘Videoclub Consolación’ de Utrera, Sevilla, se prepara para echar el cierre definitivo tras más de tres décadas de servicio. Este videoclub, que abrió sus puertas en 1993, fue en su momento un punto de encuentro para los amantes del cine en la provincia.
Un adiós a la era dorada del alquiler de películas
Con el cierre de ‘Videoclub Consolación’, se despide no solo un negocio local, sino también una forma de disfrutar del séptimo arte que está desapareciendo. En sus años de apogeo, los videoclubs eran lugares de encuentro social donde se descubrían nuevos títulos y se compartía la pasión por el cine.
En España, la disminución de videoclubs ha sido drástica. De los aproximadamente 7.000 locales que existían en 2005, se estima que en 2023 quedaban entre 200 y 300 en activo. Esta tendencia refleja el cambio en los hábitos de consumo de entretenimiento, impulsado por la popularidad de las plataformas de streaming.
El auge del streaming marca el final
La proliferación de plataformas de streaming, que ofrecen extensos catálogos de películas y series por una suscripción mensual, ha sido un factor determinante en el declive de los videoclubs. La comodidad de acceder a contenido ilimitado desde casa ha superado el encanto de elegir una película física en un local especializado.
El recuerdo de una época
María del Rosario Lobo, propietaria del ‘Videoclub Consolación’ junto a su marido Antonio Castejón, recuerda con nostalgia los años dorados del negocio. En aquellos tiempos, el local se llenaba de clientes ávidos por alquilar las últimas novedades en VHS.
“La gente esperaba en la calle a que hubiese hueco para entrar”, rememora María del Rosario, destacando la importancia del videoclub como centro de ocio en Utrera. En la década de los 90, la localidad llegó a tener hasta diez videoclubs en funcionamiento.
A pesar de los esfuerzos por adaptarse a los nuevos tiempos, incorporando servicios como la venta de telefonía y juegos de azar, el negocio no ha logrado resistir la competencia de las plataformas online. La clientela fiel, compuesta principalmente por personas de mediana edad que valoran el formato físico, ya no es suficiente para mantener el videoclub a flote.
Un futuro incierto
Con la jubilación a la vuelta de la esquina, María del Rosario y Antonio han tomado la difícil decisión de cerrar ‘Videoclub Consolación’. Sus películas se pondrán a la venta a precios reducidos, esperando encontrar nuevos hogares donde seguir siendo disfrutadas.
El cierre de este videoclub representa el fin de una era para muchos utreranos, que recuerdan con cariño los tiempos en que elegir una película para el fin de semana era toda una experiencia. Aunque las plataformas de streaming ofrecen una amplia variedad de opciones, el encanto de los videoclubs y la interacción personal que ofrecían son irremplazables.













