
Girona intensifica la lucha contra el ruido de las motocicletas: se triplican las sanciones
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El Ayuntamiento de Girona ha endurecido su política contra la contaminación acústica generada por el tráfico, prestando especial atención a las motocicletas. Durante el año 2025, la Policía Municipal triplicó las sanciones a motoristas por circular con escapes modificados o generando un ruido excesivo, pasando de 22 multas en 2023 y 23 en 2024, a un total de 71.
Aumento de controles tras quejas vecinales
Esta intensificación de los controles policiales responde a las crecientes quejas de los vecinos. A mediados de abril del año pasado, las asociaciones vecinales presentaron una queja formal, solicitando medidas urgentes para abordar el problema del ruido, que afectaba su calidad de vida y su derecho al descanso.
Los vecinos denunciaban que los vehículos con modificaciones ilegales en sus sistemas de escape eran una de las principales causas de este ruido excesivo. Sílvia Aliu, teniente de alcaldía de Seguridad, confirmó que, tras la solicitud vecinal, se puso en marcha un dispositivo específico.
Dispositivo policial centrado en el ruido
La Policía Municipal diseñó un dispositivo centrado en el ruido, que se suma a los controles periódicos coordinados con el Servei Català de Trànsit, enfocados en velocidad, alcoholemias y uso de vehículos de movilidad personal.
Estos controles específicos se desplegaron en puntos estratégicos de la ciudad durante todo 2025.
Las actuaciones policiales se concentraron en arterias principales como la carretera Barcelona, el passeig d’Olot, la calle Emili Grahit, las avenidas Jaume I y Lluís Pericot, la calle Saragossa y la frontissa del Güell. De las 71 denuncias, 33 fueron por modificaciones técnicas en los vehículos y 38 por infracciones del Reglamento General de Circulación por circular emitiendo ruidos excesivos, a veces por mal mantenimiento.
Actuación policial inmediata
Según la teniente de alcaldía, la actuación policial es inmediata. Si un agente detecta que una moto hace mucho ruido, la detiene y comprueba si tiene el escape alterado o alguna otra parte modificada. Si se confirma la manipulación, la sanción es directa.
Incluso sin una modificación evidente, los agentes pueden multar por exceso de ruido basándose en su propia percepción auditiva.
Aliu respaldó la actuación policial, afirmando que la Policía Municipal tiene potestad para sancionar a las motos que emiten un ruido muy fuerte.
Sanciones y refuerzo policial
Tanto la modificación de piezas como la circulación con ruido excesivo conllevan una multa que, de media, se sitúa en los 200 euros. El Ayuntamiento ha asegurado que los dispositivos contra el ruido no serán algo puntual y que mantendrán la presión sobre estas conductas.
Aliu también anunció que el ayuntamiento aprobará un incremento de la plantilla de la Policía Municipal, con dos nuevas plazas de sargento y cabo, pasando de 164 a 166 efectivos.













