
Emilio Redondo, primer castellano-manchego en los Juegos Paralímpicos de Invierno
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Emilio Redondo, un deportista de 26 años originario de Villacañas (Toledo), ha marcado un hito al convertirse en el primer representante de Castilla-La Mancha en participar en los Juegos Paralímpicos de Invierno. Redondo ya se encuentra en Milán, una de las sedes del evento, instalado en la villa olímpica y listo para competir a partir de este sábado.
Un ascenso meteórico tras un accidente
La trayectoria de Redondo hacia la élite del snowboard adaptado es notable. En julio de 2020, un accidente de moto resultó en la amputación de su pie. Curiosamente, tan solo seis meses antes, había tenido su primer contacto con el snowboard.
Tras el accidente, motivado por su familia, buscó un deporte paralímpico y, a través de su ortopeda, conectó con el equipo nacional.
El proceso fue rápido, según sus palabras: “Hice dos o tres entrenamientos y una concentración con el Comité Paralímpico. A partir de ahí, fui escalando bastante hasta que hoy estoy aquí”.
Actitud positiva ante la adversidad
La actitud y el optimismo han sido fundamentales para Redondo, quien afirma no haber experimentado momentos de desánimo. “Acepté muy bien el accidente y lo vi como algo del destino. Era un coche que se cruzó en el camino y creo que era parte de mi destino.
No tuve opción, fue como ‘hay que amputar’, y si hay que amputar, se amputa”, explica.
Su recuperación fue sorprendentemente rápida, impulsada por el deporte. “Salí del accidente y al mes estaba con una pierna y a los tres meses ya estaba haciendo snowboard”.
Preparación y expectativas
Para llegar a los Juegos, Emilio sigue un programa de entrenamiento profesional durante todo el año, incluyendo viajes a glaciares en verano. Consciente de su relativamente corta experiencia en la élite, Redondo es realista sobre sus posibilidades frente a competidores con muchos más años de experiencia.
Si bien el sueño de una medalla está presente, su principal objetivo es disfrutar, dar lo mejor de sí y estar satisfecho con su desempeño. Cree que si logra una buena actuación, puede “dar guerra”, pero prefiere no hablar de medallas debido al alto nivel de la competencia.
Apoyo incondicional
Emilio cuenta con el apoyo de su pareja, familia y amigos en esta aventura.
Un primo incluso ha viajado con una bandera de España y de Castilla-La Mancha para animarle. En su pueblo natal, Villacañas, el apoyo es unánime y la gente está muy emocionada.
Redondo relata entre risas que el snowboard era un deporte desconocido en su localidad. “Hablo de snowboard y es como, ‘¿pero eso qué es?’ A veces hay gente que no lo conoce ni de esquí”, comenta. Sin embargo, su participación en los Juegos ha generado un gran orgullo en su comunidad.













