
Una segunda oportunidad para jóvenes de Sierra Leona gracias a la solidaridad
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Hassan y Alussin, dos jóvenes que crecieron en las duras calles de Freetown, Sierra Leona, han recibido una nueva oportunidad para construir un futuro mejor. Tras un proyecto de herrería fallido que los dejó nuevamente en la calle, la Fundación ‘Lila, juegos reciclados’, liderada por Emiliano Matesanz, les ha brindado la posibilidad de matricularse en una escuela técnica en Lunsar.
Emiliano Matesanz, quien residió durante tres años en Sierra Leona y ha regresado recientemente, se encontró con los jóvenes de manera fortuita.
La realidad de Freetown, según describe Matesanz, es extremadamente difícil, caracterizada por calles insalubres, montañas de basura y un tráfico caótico, convirtiéndola en uno de los lugares más duros del mundo.
Los jóvenes que crecen en estas condiciones enfrentan un fuerte estigma social, explica Matesanz. La sociedad los rechaza debido a su vinculación, a menudo real, con robos y otros problemas.
Por ello, el fundador de ‘Lila, juegos reciclados’ considera un gran logro que estos chicos mantengan su deseo de aprender y superarse. “Para mí son como superhéroes”, afirma.
Una campaña para cambiar sus vidas
Para apoyar a Hassan y Alussin, se ha lanzado una campaña de crowdfunding en la plataforma GoFundMe con el objetivo de recaudar 3.600 euros.
Esta suma cubrirá, durante dos años, la matrícula en la escuela técnica, el alojamiento, la manutención y los posibles gastos médicos. Hassan podrá estudiar metalurgia y Alussin, automecánica, obteniendo una titulación que les abrirá puertas al mercado laboral.
Aunque la obtención de un empleo no está garantizada en un país con un salario medio de 60 o 70 euros mensuales, esta formación representa un paso fundamental para estos jóvenes.
“Siento la responsabilidad de ayudarles”, confiesa Matesanz, impulsado por el deseo de cambiar sus vidas.












