La Argentina de los despidos: Historias de precariedad y desempleo

La Argentina de los despidos: Historias de precariedad y desempleo
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La Argentina de los despidos: Historias de precariedad y desempleo

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La crisis económica en Argentina ha dejado una profunda cicatriz en el mercado laboral, con un aumento significativo de despidos y cierres de fábricas. A pesar de las promesas del gobierno de que la apertura de importaciones y la reducción del costo laboral generarían nuevos empleos, la realidad para muchos trabajadores es desalentadora.

El testimonio de Ayelén

Ayelén Monzón, despedida de Whirlpool hace cuatro meses, es una de las miles de personas que enfrentan dificultades para encontrar un nuevo trabajo. “Antes mis hijos tenían desayuno, merienda, almuerzo y cena. Ahora tengo que decidir si toman una leche o si a la noche pueden comer”, relata con angustia.

Su historia es similar a la de otros 330.000 trabajadores que perdieron sus empleos entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, tras el cierre de más de 22.000 fábricas, según datos oficiales.

Ofertas laborales precarias

La búsqueda de empleo se ha convertido en una odisea para muchos. Las ofertas laborales que encuentran suelen ser precarias, con jornadas extenuantes y salarios bajos. “A mí me ofrecieron trabajar de 8:30 de la mañana a 11 de la noche en una paquetería por 90 euros semanales, es una locura”, comenta Ayelén.

Muchos ex empleados de Whirlpool han recurrido a trabajos informales como conductores de Uber o repartidores de Pedidos Ya. Algunos que consiguieron empleo en otras fábricas aseguran que las condiciones laborales son peores que las que tenían en Whirlpool, con salarios inferiores a los correspondientes y amenazas de despido.

El desempleo encubierto

Un informe del Instituto Argentina Grande revela que el problema laboral es aún mayor de lo que indican las estadísticas oficiales. Si bien la tasa de desempleo se ubica en el 6,6%, el “desempleo encubierto” –personas con trabajos precarios o con pocas horas que buscan más ingresos– alcanza el 13,8%, más del doble.

Este fenómeno también afecta a los adultos mayores, con un aumento del 34,1% en el desempleo encubierto entre personas de más de 66 años en el último año.

Un clima de desolación

El cierre de fábricas y la pérdida de empleos han generado un clima de desolación en muchas comunidades. En Suipacha, una localidad bonaerense donde funcionaba La Suipachense, una empresa láctea que era el principal motor económico del pueblo, el cierre de la fábrica ha sumido a muchas familias en la pobreza.

El impacto en la vida cotidiana

Ayelén Monzón recuerda con nostalgia su vida en Whirlpool, donde tenía estabilidad laboral, un buen salario y acceso a derechos laborales. “Descubrí algo que no tiene valor económico: la paz que da la estabilidad”, afirma.

Sin embargo, tras el cierre de la fábrica, su vida cambió drásticamente. Perdió su empleo, su obra social y tuvo que regresar a la casa de sus padres. Ahora depende de la ayuda de sus familiares para sostener a sus tres hijos pequeños.

Un mapa de empresas en crisis

El caso de Whirlpool no es aislado. La crisis económica ha afectado a numerosas empresas en diversos sectores, provocando quiebras, suspensiones y despidos. En la industria de electrodomésticos, Aires del Sur (dueña de Electra y Fedders) presentó una declaración de quiebra y Goldmund S.A. (propietaria de Peabody) inició un concurso preventivo.

En otros sectores, la crisis ha golpeado a empresas como Garbarino (electrodomésticos), Fate (neumáticos), Cervecería Quilmes, Alimentos Refrigerados S.A. (SanCor) y Láctea Verónica, entre otras.

La precarización laboral y la falta de oportunidades han sumido a muchos trabajadores en una situación de vulnerabilidad. “Antes podía comprarles todo para la escuela. Hoy ni siquiera eso”, lamenta Ayelén. “Uno grande puede tomar un mate y aguantar, pero ¿cómo le digo a mis hijos que no les puedo dar de comer?”.