
Menos igualdad en el Madrid de Ayuso: Un análisis del declive del feminismo como narrativa
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El 8 de marzo de 2018, la huelga feminista en España movilizó a millones de personas en todo el país. Madrid, una ciudad que siempre acogió a quienes buscaban un hogar, se unió a la reivindicación con entusiasmo, tanto que empresas e instituciones se sumaron a las demandas contra la violencia de género y la brecha salarial.
Sin embargo, un informe reciente, el Barómetro Juventud y Género 2025 de FAD, revela un declive en el apoyo al feminismo, especialmente entre los hombres jóvenes. Este cambio de tendencia coincide con un debate sobre la masculinidad y las dificultades que enfrentan los hombres en un mundo en transformación.
¿El fin del feminismo o una nueva era?
Aunque algunos podrían interpretar este cambio como el fin del feminismo, los datos también sugieren que los jóvenes son menos machistas que las generaciones anteriores. ¿Se ha cumplido el sueño de superar el machismo y el feminismo?
Es importante reconocer que los hombres también enfrentan desafíos. En muchos países occidentales, su acceso a la universidad ha disminuido, el desempleo juvenil masculino es elevado y las “muertes por desesperación” (suicidio, sobredosis) son más frecuentes entre ellos.
Estos factores han contribuido a la creación de comunidades en línea y una industria de expertos centrada en la masculinidad moderna, que argumentan que la economía y la cultura actuales, con la ayuda del feminismo, han destruido el propósito y la identidad masculinos.
Los desafíos femeninos persisten
No obstante, es crucial recordar que las mujeres siguen enfrentando problemas de autoestima, ansiedad y depresión. Aunque son mayoría en la universidad, persisten en trabajos de cuidado y son minoría en puestos directivos y ejecutivos bien remunerados.
Muchas mujeres no tienen tiempo para cuestionar su feminidad debido a sus responsabilidades académicas, laborales y familiares. Aunque hombres y mujeres enfrentan desafíos diferentes, ellas parecen estar mejor preparadas para los fracasos y la frustración inherente a la edad adulta, en un contexto marcado por la escasez de vivienda, el trabajo precario y la crisis del Estado de bienestar.
Madrid: ¿un reflejo de la derrota del feminismo?
En el Madrid actual, se percibe una derrota del feminismo como narrativa. La presidenta de la Comunidad de Madrid, solo recurre al feminismo para defenderse de las críticas o atacar a la oposición, y sus votantes la imitan.
Más allá de los problemas masculinos, lo que parece estar roto en Madrid es el espíritu colectivo, las redes de apoyo y la unión ciudadana contra la explotación, la desigualdad y la precariedad. Estos temas, centrales en el feminismo, contrastan con la exclusividad y el lujo que se promueven en ciertos círculos de la ciudad.
La inauguración de un club privado exclusivo, con una cuota de admisión de 15.000 euros, simboliza esta tendencia. En Madrid, la suma de todos parece haber sido reemplazada por la exclusividad de unos pocos, lo que sugiere que el “tamarismo” (en referencia a Tamara Falcó) ha triunfado sobre el feminismo.













