
Violencia Vicaria: Una Realidad Devastadora en Europa
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En el marco del Día Internacional de la Mujer, es crucial visibilizar la violencia vicaria, una forma de maltrato que, aunque menos visible que la agresión física o sexual, es igualmente devastadora y está en aumento en Europa.
¿Qué es la Violencia Vicaria?
La violencia vicaria se manifiesta cuando un agresor daña a una mujer utilizando a sus hijos como instrumentos de humillación, control o venganza. Las tácticas pueden incluir amenazas, manipulación judicial, secuestros e incluso violencia física o asesinato. Esta forma de violencia impacta directamente a los niños, convirtiéndolos en víctimas directas.
Aumento de Casos en Europa
Países como España, Francia e Italia han documentado un aumento en los casos de violencia vicaria. Un informe reveló que 62 niños fueron asesinados en España entre 2013 y 2015 por sus padres biológicos o las parejas/exparejas de sus madres en casos de violencia de género. Estos casos se tipifican como violencia vicaria cuando la madre no es también asesinada.
También preocupa el número de madres que enfrentan procesos judiciales o pierden la custodia de sus hijos por negarse a cumplir con las visitas impuestas judicialmente, huyendo con sus hijos para protegerlos. En estos casos, mecanismos como el Convenio de La Haya sobre Sustracción Internacional de Menores pueden volverse en su contra.
Falta de Reconocimiento Legal
La mayoría de los países europeos aún no reconocen la violencia vicaria como una categoría jurídica específica, lo que dificulta su identificación, sanción y prevención. Aunque algunos países han avanzado en la respuesta, la protección sigue siendo desigual e insuficiente.
En España, la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia permite suspender el régimen de visitas en casos de violencia de género. Además, se aprobó un anteproyecto para tipificar la violencia vicaria como delito específico, aunque esto ha generado controversia entre juristas y organizaciones de la sociedad civil que advierten sobre el peligro de desligarla de la violencia de género.
El Convenio de Estambul y la Protección Infantil
El Convenio de Estambul insta a garantizar la seguridad de los niños en los procedimientos de custodia. Sin embargo, muchos sistemas judiciales europeos priorizan el “derecho de visita” del progenitor agresor sobre el interés superior del niño y su seguridad.
Un Debate Polarizado
El debate europeo sobre custodia, corresponsabilidad parental y violencia de género está polarizado. Mientras algunos abogan por la custodia compartida por defecto, organizaciones de derechos humanos alertan sobre la importancia de priorizar la protección cuando existe violencia.
Obligar a convivencias o visitas con un agresor expone a mujeres e hijos a riesgos graves. Ningún régimen de visitas o doctrina judicial puede valer más que la vida y la seguridad de un niño. Se necesitan protocolos sólidos de protección, formación especializada y campañas de sensibilización.
Un Compromiso Renovado
Este 8 de marzo, se renueva el compromiso con una igualdad real y efectiva. No puede haber derechos plenos ni justicia social mientras mujeres y niños sigan atrapados en dinámicas de violencia. Reconocer, prevenir y sancionar la violencia vicaria es un imperativo democrático y social que Europa no puede postergar.













