
El 8M: Un Llamamiento Global que Comienza en tu Barrio
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El feminismo, desde sus inicios en el siglo XVIII, ha enfrentado intentos constantes de desacreditación. Se ha buscado reprimirlo mediante violencia explícita, manipulación médica, justificación científica de desigualdades y la naturalización del machismo.
La estrategia para minimizar el feminismo ha incluido el intento de hacer sentir a las mujeres locas, exageradas e inapropiadas, intentando convencerlas de que sus experiencias no son relevantes.
El Feminismo no Tiene Fronteras
Recientemente, se ha escuchado que las feministas “deberían irse a Irán o Afganistán”. Este argumento busca utilizar los derechos de las mujeres como justificación para guerras, sugiriendo que la situación en otros lugares es peor. Sin embargo, el feminismo se preocupa por las mujeres en todos los rincones del mundo, incluyendo Afganistán, Irán, Venezuela, Estados Unidos y cada barrio.
No se trata de una competencia. El hecho de que no vivamos en un sistema de apartheid de género como en Afganistán, o bajo la prohibición del aborto como en Estados Unidos, no significa que la discriminación, la violencia y las jerarquías injustas no existan en nuestros propios países.
Desacreditar para Evadir Responsabilidades
Sectores de la derecha continúan alimentando el descrédito del feminismo, minimizando los problemas locales y calificando el discurso feminista como una tontería innecesaria. Esta estrategia busca evadir la responsabilidad de abordar los problemas que existen en nuestros hogares, barrios, escuelas y calles.
El 8M: Orígenes y Significado Actual
El 8M, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, surgió como un reconocimiento a la discriminación histórica y como una reivindicación de un cambio profundo. Se originó en las manifestaciones y huelgas de mujeres a principios del siglo XX, que exigían igualdad salarial y más derechos.
Hoy, el 8M nos recuerda que la igualdad formal no se ha traducido en igualdad real. No se trata solo de tener los mismos derechos que los hombres, sino de transformar la sociedad en su totalidad: los significados, la distribución de la riqueza y los cuidados, lo que consideramos importante, cómo nos organizamos y cómo nos tratamos.
Como dijo Audre Lorde, “No seré una mujer libre mientras siga habiendo otras sometidas”. Esta frase resume un espíritu feminista colectivo e internacional, pero también un sistema de poder interconectado.
Un Llamamiento a la Acción Colectiva
Todas las vidas importan, y todas las experiencias de violencia y discriminación merecen atención y soluciones. El 8M es para las mujeres en Irán y para las mujeres de tu barrio.
Es un llamamiento colectivo a mujeres, hombres y disidencias. El autoritarismo, la vivienda, los estereotipos de género, la masculinidad tóxica, la distribución de la riqueza, la crisis climática, la violencia de género y el auge de los discursos de odio son problemas interconectados que se originan en un orden injusto y patriarcal.
El 8M sale a la calle con una larga lista de motivos y propuestas, que van desde cuestiones globales hasta realidades locales. El hecho de que algunos presten más atención a lo lejano que a lo cercano revela sus propias prioridades, en contraste con un feminismo que busca llegar a todas partes.













