
NUEVO TITULO: Fernando Aramburu explora la fractura moral en 'Maite', novela sobre la angustia durante el secuestro de Miguel Ángel Blanco
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Fernando Aramburu regresa al universo narrativo de ‘Gentes vascas’ con ‘Maite’ (Tusquets), una novela que se centra en cuatro días de convivencia entre tres mujeres: dos hermanas y una madre. El telón de fondo es el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, entre el 10 y el 13 de julio de 1997, un evento que conmocionó a España.
Después de títulos como ‘Los peces de la amargura’ (2006), ‘Años lentos’ (2012), ‘Patria’ (2016), ‘Hijos de la fábula’ (2023) y ‘El niño’ (2024), ‘Maite’ le permite a Aramburu explorar la intimidad del hogar, los gestos cotidianos, el comportamiento humano en esos años y la fractura moral individual.
Dos hermanas, dos visiones
La novela presenta a Maite y Elene, dos hermanas con perspectivas diferentes. Una vive lo vasco desde la cotidianidad, lo doméstico, mientras que la otra lo idealiza, como suele ocurrir con los emigrantes. Se enfrentan, conviven, se soportan, pero ¿se entienden realmente?
Desde el principio, se observa que Maite es hábil para desarrollar estrategias vitales que evitan o mitigan conflictos.
Posee un mundo interior muy activo y se imagina castillos en los que soluciona los problemas del mundo. Es una mujer inteligente y culta que juega sus cartas de manera sutil.
Aramburu prefiere no explicar, delegando en los lectores la interpretación de la obra. La convivencia en ‘Maite’ es política, al igual que todo el universo de ‘Gentes vascas’.
Si bien lo político reside en la interpretación del lector, la novela inevitablemente adquiere una dimensión política al situarse en un lugar y una época determinados, donde los personajes se ven afectados por los acontecimientos. Sin embargo, Aramburu evita subordinar el relato a un mensaje político explícito.
Un marco temporal angustiante
El secuestro del concejal del PP marca un tempo, una cuenta atrás.
La novela transcurre en los cuatro días del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, con cada día ocupando un bloque y cada bloque dividido en siete secuencias. La estructura está cuidadosamente medida.
Durante esos cuatro días, la información era fragmentada y confusa, y los ciudadanos solo tenían acceso a lo que transmitían los medios. Por ello, Aramburu opta por narrar desde la perspectiva de Maite, quien funciona como una cámara a través de la cual el lector observa cómo se informaba la gente, cómo se vivía la angustia en las casas, en la calle, en las conversaciones.
La cicatriz de una época violenta
En aquella época de violencia, nadie era inmune. Exponerse conllevaba un peligro, y en el caso de Maite, ese peligro se materializa en una pedrada que le deja una cicatriz.
Ella intenta ocultarla con maquillaje y mentiras, una conducta característica de algunos comportamientos durante la época del terror. Aramburu se limita a contar lo que observa, dejando espacio para la interpretación simbólica.
Los castillos de Maite
Los castillos que Maite imagina representan un espacio donde todo funciona como ella quiere, donde tiene la capacidad de solucionar los problemas del mundo. Es un acto de bondad, aunque puramente ficcional. En esos castillos, incluso imagina que su marido no la engaña.
La vida allí es mejor, más armónica que en la realidad. Se autoentrevista a sí misma para aclarar ciertas cuestiones, un recurso que permite introducir reflexión sin detener la trama.
Más allá de la trama
La historia de ‘Maite’ surgió de la fascinación de Aramburu por el cine italiano de Antonioni y Fellini, donde no hay una trama definida, sino hombres y mujeres conviviendo en un lugar y un tiempo determinados. Mientras escribía, Monica Vitti le inspiró los rasgos faciales de Maite. Luego, buscó una época y un acontecimiento relevante, y pensó en la historia de Miguel Ángel Blanco, aunque este no sea un personaje directo de la novela.
Aramburu se centra en los personajes, más que en la trama.
Pone a convivir a unos personajes en un lugar y observa qué ocurre. Le fascina el ser humano, sus comportamientos, sus temores, sus manías, sus debilidades.













