
El Cervino y el Glacier Express: Un Viaje Impresionante a Través de los Alpes
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El Cervino, con sus imponentes 4.478 metros de altura, se alza como una pirámide natural entre Suiza e Italia, cautivando a todos con su belleza y leyenda. No es la montaña más alta de los Alpes, pero sí la más impactante.
Uno de los viajes en tren más espectaculares de Europa es el recorrido entre St. Moritz y Zermatt. El Glacier Express cubre los 290 kilómetros en aproximadamente ocho horas, ofreciendo vistas inigualables.
Un Gigante Inaccesible y Mitos Antiguos
Desde la distancia, el Cervino se revela como un gigante que desafía la gravedad.
Antiguamente, los habitantes locales lo consideraban un lugar maldito, morada de espíritus malignos que provocaban tormentas y aludes.
El Glacier Express: Historia y Modernidad
Inaugurado en 1930, el Glacier Express fue uno de los primeros trenes eléctricos del mundo. Su construcción fue una proeza de la ingeniería, con 291 puentes y 91 túneles.
El tren ofrece vagones de primera y segunda clase, donde se sirve comida directamente en los asientos. Entre los platos típicos se encuentra la “bundnerfleisch”, carne de ternera seca, acompañada de vino blanco, así como la tradicional sopa de cebada.
Un Recorrido Lleno de Belleza
El trayecto comienza en St. Moritz, dos veces sede de los Juegos Olímpicos de Invierno.
Un punto destacado es el viaducto de Landwasser, que se eleva a casi 70 metros sobre un río, sostenido por cinco arcos.
Después del viaducto, la línea sigue el curso de un río a través de un valle con castillos de cuento de hadas. En Chur, la ciudad más antigua de Suiza, se encuentra una catedral del siglo XII junto al edificio barroco del obispado.
El tren asciende al puerto de Oberalp, a más de 2.000 metros de altura, cerca del nacimiento del Rin. Luego, hace una parada en Andermatt, un pintoresco pueblo, antes de adentrarse en el valle del Ródano, adornado con chalés de madera.
La Llegada a Zermatt y la Conquista del Cervino
La última estación es Zermatt, donde la vista del Cervino provoca exclamaciones de asombro. El alpinista inglés Edward Whymper fue el primero en alcanzar la cima en 1865, aunque pagó un alto precio cuando cuatro de sus compañeros murieron al romperse una cuerda durante el descenso.
Un Tren de Lujo a Través del Tiempo
En la década de 1930, el Glacier Express era un lugar de encuentro para la élite europea.
Monarcas, actores y políticos han disfrutado de este viaje a través de los Alpes.
El nombre Cervino proviene de la expedición de Silvio Galba, un lugarteniente de Julio César, que buscaba un paso entre la tierra de los alóbroges y el cantón de Valais, conocido como el puerto del Simplón.
El Glacier Express continúa atrayendo a aquellos que buscan una experiencia singular, combinando lujo, comodidad y belleza en un viaje inolvidable.













