
Polémica en Mérida: Empresario propone que empleados paguen directamente sus impuestos
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Un empresario de Mérida, propietario del reconocido restaurante Templo de los Arroces, ha desatado una intensa controversia en las redes sociales al compartir una reflexión sobre la carga fiscal que enfrentan tanto las empresas como los trabajadores.
Andrés, el empresario en cuestión, planteó la idea tras una extensa jornada laboral de 18 horas, mientras preparaba las nóminas de su equipo. La reflexión central gira en torno al costo real que implica cada empleado para su empresa, que calcula en aproximadamente 2.400 euros mensuales.
La Propuesta: Transparencia Fiscal
La propuesta de Andrés es radical: entregar a cada empleado el sueldo íntegro correspondiente a su trabajo, para que éste sea responsable de liquidar directamente sus propios impuestos.
“¿Por qué no le doy a los trabajadores sus 2.300 euros? Si se los han trabajado, es de ellos”, argumenta el empresario.
Según su planteamiento, el trabajador recibiría el importe bruto y, posteriormente, se encargaría de pagar los impuestos correspondientes al Estado.
“Después el estado te le quita el 40 por 100 de impuesto, pero eso ya no es problema mío, problema del empleado, y del estado”, explica Andrés, convencido de que esta transparencia transformaría la imagen que la sociedad tiene de los empresarios.
Críticas al Sistema Actual
Andrés considera que el sistema actual centra la responsabilidad en el empleador, quien gestiona todas las retenciones y pagos. En su opinión, este modelo facilita “que lo paguemos nosotros, lo otro, lo otro, lo otro, y que le demos a un trabajador solo 1.500 euros”, refiriéndose a la complejidad y opacidad del proceso.
El empresario argumenta que, si los empleados pudieran observar el desglose completo de los impuestos y la cantidad destinada a ellos, la opinión pública sobre la relación “entre el estado y los empresarios” cambiaría drásticamente.
Su objetivo es evidenciar la diferencia entre el coste total para la empresa y el salario neto que finalmente recibe el trabajador.
La propuesta ha generado un intenso debate, con opiniones a favor y en contra de la idea de transferir la responsabilidad fiscal directamente a los empleados.













