Viena transforma sus calles: De aparcamientos a oasis urbanos

Viena transforma sus calles: De aparcamientos a oasis urbanos
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Viena transforma sus calles: De aparcamientos a oasis urbanos

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Viena está apostando por una transformación urbana que prioriza a las personas sobre los vehículos. La iniciativa estrella consiste en convertir plazas de aparcamiento en espacios públicos para el ocio, la conversación y el paseo, buscando una ciudad más habitable y resiliente ante el cambio climático.

Grätzloasen: Oasis en el asfalto

En la calle Puchsbaumgasse, donde antes reinaban filas de coches estacionados, ahora florece un oasis con plantas y bancos de madera. Los vecinos disfrutan de un espacio para sentarse, charlar, leer o simplemente relajarse. Estos espacios, conocidos como *Grätzloasen*, se multiplican por toda la ciudad, impulsados por residentes y el Ayuntamiento.

Esta transformación forma parte de una estrategia para liberar espacio ocupado por vehículos y devolverlo a los ciudadanos. Los vieneses han visto cómo el número de automóviles en la ciudad ha disminuido del 40% en 1993 al 25% en 2025, gracias a políticas relacionadas con el estacionamiento.

Limitaciones al estacionamiento: El inicio del cambio

En 1993, Viena introdujo restricciones al aparcamiento en lugares públicos, priorizando a los residentes que pagaban una tarifa mensual. Los visitantes debían pagar por hora y tenían un tiempo limitado para estacionar. Aunque el objetivo inicial era mejorar la situación de los residentes, la medida también contribuyó a pacificar el tráfico.

Con el crecimiento de la ciudad y la rehabilitación de barrios exteriores, la situación se repitió. La administración vienesa detectó que personas de ciudades vecinas e incluso países como Polonia y Chequia dejaban sus coches aparcados durante semanas en zonas cercanas al centro.

Subvenciones al transporte público: Un incentivo clave

Una medida radical fue subvencionar un abono anual de transporte público con el dinero recaudado por los estacionamientos. Por ley, estos ingresos se destinan a promover una movilidad sostenible, con gran parte destinada a mejoras en el transporte público y una porción menor a infraestructuras para ciclistas. Esta combinación de gestión del aparcamiento y abono de transporte público barato tuvo un impacto significativo en la movilidad.

En el primer año, el uso del coche privado disminuyó un 6%, mientras que el transporte público aumentó hasta un 39%.

Armonización de la regulación: Un desafío político superado

La implementación no fue fácil debido a rivalidades políticas y la resistencia de algunos distritos. Sin embargo, en 2022, el gobierno actual armonizó la regulación en todos los distritos de Viena, eliminando el aparcamiento gratuito en toda la ciudad. Ahora se requiere un permiso de residencia o un ticket de corta duración, con un máximo de dos horas de estacionamiento y un precio de 1,50 euros cada 30 minutos (que aumentará a 1,70 euros en 2026).

Según el departamento de Desarrollo Urbano y Planificación de Viena, la gestión de las plazas de aparcamiento tiene un gran impacto en el reparto modal, y la proporción de modos de transporte respetuosos con el medio ambiente ha aumentado constantemente, pasando del 60% en 1993 al 75% en 2024. Además, el número de coches ha disminuido en varios distritos vieneses, con una reducción de 402 a 363 coches por cada 1.000 personas en 20 años.

Críticas y soluciones: Mejoras continuas

Gunter Emberger, de la Universidad Técnica de Viena, señala que al limitar el aparcamiento a no residentes, la ciudad no previó qué hacer con el espacio liberado. Propone planes para reconstruir calles, crear infraestructuras ciclistas o plantar árboles.

Los distritos han impulsado proyectos de renaturalización, peatonalización y ampliación de aceras. Un ejemplo es el Supergrätzl Favorite, la primera supermanzana de Viena, donde se ha eliminado el tráfico de paso y se han ensanchado las calles para peatones y ciclistas. Se han retirado el asfalto y se han instalado pavimentos permeables, bancos, zonas con agua y árboles.

Florian Lorenz, arquitecto paisajista de Studio Laut, destaca la importancia de la participación ciudadana en el proyecto. A pesar de las preocupaciones iniciales de algunos vecinos, se han implementado mejoras gracias a sus comentarios, como la instalación de bolardos verdes para organizar el tráfico.

Iniciativas vecinales: Grätzloasen para la convivencia

En 2025, se impulsaron alrededor de 160 proyectos nuevos, transformando plazas de aparcamiento en pequeñas plazas de encuentro. La iniciativa debe ser propuesta y ejecutada por los vecinos, con el apoyo del programa municipal Lokale Agenda 21 Wien.

Gabriele Teufl-Kral creó un *Grätzloasen* en el distrito 16, transformando una antigua plaza para coches en un espacio libre de consumo donde las personas se encuentran en igualdad de condiciones. Hoy, los vecinos se conocen y disfrutan de talleres, mercadillos de segunda mano, comidas vecinales y momentos de reposo.

Teufl-Kral destaca la importancia del diálogo para superar las preocupaciones iniciales de algunos residentes. Halkic subraya que las discusiones sobre los *Grätzloasen* son menos ideológicas y más prácticas, permitiendo construir una relación diferente en torno al tema del aparcamiento.

Viena demuestra que un cambio gradual y participativo, impulsado desde arriba y desde abajo, puede generar resultados visibles y asumidos por los ciudadanos. La ciudad, con sus innovaciones e imperfecciones, nos enseña que reconstruir una ciudad real requiere de una imaginación colectiva.