
Càlig lidera la lucha nacional contra el consumo de bebidas energéticas en menores
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El municipio castellonense de Càlig ha tomado la iniciativa a nivel nacional para combatir el consumo de bebidas energéticas entre los menores de edad. La alcaldesa, Ernestina Borrás, ha promovido en la Comisión de Consumo de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) la creación de una campaña de concienciación y vigilancia, motivada por una creciente preocupación detectada en la localidad.
La alarma se originó en un supermercado local, donde los empleados informaron a la alcaldesa sobre la compra y el consumo habitual de estas bebidas por parte de niños de tan solo 11 y 12 años.
Ante esta situación, el gobierno municipal de Càlig implementó una campaña inicial para informar a las familias y a los jóvenes sobre los riesgos asociados.
Riesgos para la salud en edades tempranas
Ernestina Borrás ha alertado sobre el peligro de estas bebidas debido a su alta concentración de cafeína. “Es como si se tomaran cuatro o cinco cafés de golpe”, explicó, señalando que su consumo puede ocasionar serios problemas de salud en edades tempranas.
Entre los riesgos más importantes se encuentran los problemas cardiovasculares, la alteración del sueño, la ansiedad, la irritabilidad e incluso la adicción y los problemas de concentración.
Propuesta de campaña a nivel nacional y posible regulación de la venta
Ante esta problemática, Borrás, como miembro de la Comisión de Consumo de la FEMP, ha planteado la necesidad de actuar de manera coordinada. La propuesta busca estudiar la implementación de una campaña a nivel nacional para lograr un mayor impacto.
Además, se ha considerado la posibilidad de regular la venta de estas bebidas, similar a como se hace con las bebidas alcohólicas, prohibiendo su venta a menores de edad.
Un aspecto fundamental de la iniciativa es informar a las familias, ya que muchas veces desconocen lo que sus hijos consumen y las posibles consecuencias. “Estoy convencida de que muchos padres y madres no son conscientes del consumo de este tipo de bebidas”, afirmó la alcaldesa.
Con esta acción, Càlig, un pueblo de menos de 2.000 habitantes, se posiciona como un municipio pionero en la protección de la salud de los jóvenes.













