
Oren, Alon y Tal Alexander han sido condenados en Nueva York por delitos de tráfico sexual y ahora esperan una sentencia que podría ser la cadena perpetua. Once mujeres han testificado haber sido drogadas y violadas y la Fiscalía eleva hasta 60 el número de víctimas
Como una cadena de montaje: los archivos de Epstein revelan cómo conseguía víctimas menores de edad
Tres hermanos, entre ellos dos de los agentes inmobiliarios de lujo más famosos de EEUU, han sido condenados el lunes por delitos de tráfico sexual tras un juicio de cinco semanas en el que se les acusaba de haber utilizado la fuerza y haber suministrado drogas para violar a decenas de mujeres. El veredicto se produjo después de que 11 mujeres testificaran que habían sido agredidas sexualmente por uno o varios de los hermanos: los gemelos Oren y Alon Alexander, de 38 años, y Tal Alexander, de 39.
Las mujeres describieron las agresiones que sufrieron después de ser invitadas a lugares de vacaciones, como los Hamptons, un crucero por el Caribe y un viaje de esquí a Aspen, Colorado.
Según la fiscalía, más de 60 mujeres afirman haber sido violadas por uno o varios de los hermanos.
Los abogados defensores sugirieron que las acusadoras tenían recuerdos erróneos o que esperaban sacar provecho de la fortuna de los hermanos. Los abogados de los hermanos reconocieron que estos eran “mujeriegos”, pero insistieron en que todas las relaciones sexuales fueron consentidas. Los fiscales afirmaron que los hermanos se enviaron correos electrónicos sobre cómo introducir drogas —o “regalos para la fiesta”— en un crucero, grabaron al menos una agresión en vídeo y compartieron fotos de las víctimas.
Oren y Tal Alexander eran agentes inmobiliarios en la poderosa empresa Douglas Elliman antes de fundar su propia empresa, Official. Alon Alexander trabajaba en la empresa de seguridad privada de la familia.
Además del caso penal, por el que podrían ser condenados a cadena perpetua, los hermanos se enfrentaba a más de una veintena de demandas, incluida una presentada el jueves por Tracy Tutor, una estrella del programa Million Dollar Listing Los Angeles de Bravo. Tutor alegó que Oren Alexander la drogó y agredió en el baño de un restaurante mientras ella se encontraba en Nueva York para asistir a un evento inmobiliario.
Cuando se empezaron a presentar esas demandas, varias mujeres denunciaron que también habían sido acosadas o agredidas sexualmente, y que la conducta inapropiada de los hermanos con las mujeres había sido un secreto a voces en el mundo inmobiliario durante años. Durante el juicio, muchas de las mujeres que testificaron dijeron que creían que habían sido drogadas después de que uno de los hermanos les diera alcohol. Algunas describieron la sensación de haber perdido el control de sus cuerpos después de menos de una copa.
“No quiero su dinero.
Simplemente no quiero que lo tengan”
Los hermanos conocían a las mujeres en discotecas, fiestas y aplicaciones de citas, llevaban a algunas de ellas a lugares lujosos y les pagaban los vuelos y el alojamiento de lujo. Una mujer testificó que conoció a los hermanos en 2012 en una fiesta en el apartamento del actor Zac Efron en Manhattan. Dijo que casi no tuvo interacción con el actor, que no fue acusado de ningún delito, y que más tarde esa noche fue a un club nocturno antes de despertarse desnuda con Alon Alexander también desnudo de pie junto a ella.
Los fiscales rechazaron la idea de que las víctimas esperaran sacar provecho económico de las demandas.
Solo dos tienen demandas pendientes, dijo la fiscal Elizabeth Espinosa al jurado, y ambas son ricas. Una de las mujeres que testificó dijo que fue violada por Alon Alexander en Aspen, Colorado, en 2017, cuando tenía 17 años. Dijo que era hija de un multimillonario. “No quiero su dinero.
Simplemente no quiero que lo tengan”, afirmó frente a los miembros del jurado.
Lindsey Acree, artista y propietaria de una galería de arte en Brooklyn, testificó que fue violada por Tal Alexander y otro hombre en una casa en los Hamptons en el verano de 2011, después de sentirse tan desorientada por haber bebido menos de medio vaso de vino que se sintió paralizada. La mujer, que ahora tiene 40 años, dijo que demandó a Tal Alexander el año pasado a pesar de que “nunca necesitará su dinero”, porque le molestaba que los Alexander llamaran a las víctimas “cazafortunas, estafadores y timadores”. “Si hay un niño con un palo que no deja de golpear a la gente, le quitas el palo”, dijo al jurado.
“El dinero es su palo, así que se lo quitas para que no pueda seguir haciendo daño a la gente”.
Además de los testimonios de los testigos, los fiscales intentaron demostrar su caso mediante mensajes de texto y correos electrónicos en los que los hermanos parecían presumir de sus hazañas sexuales y de su conocimiento de los efectos que diversas drogas pueden tener sobre las inhibiciones de una mujer, junto con un blog que incluía una entrada titulada: “No es violación si…”.













