
Aplazado el juicio en Lugo por estafa en la venta de coches de alta gama
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La Audiencia Provincial de Lugo ha pospuesto el juicio contra nueve personas acusadas de participar en una trama de estafa relacionada con la venta de coches de importación de alta gama. La decisión se tomó debido a la ausencia de uno de los acusados, lo que motivó la petición de aplazamiento por parte del fiscal.
A pesar de la presencia en la sala de los otros ocho acusados, sus abogados y los representantes legales de las víctimas, la falta de uno de los procesados fue determinante para que el tribunal aceptara la solicitud de la Fiscalía y decidiera suspender la vista oral.
Más de 30 estafados y 400.000 euros defraudados
Según el escrito de la Fiscalía, la red, que operaba desde Sarria, estafó a 37 personas en diferentes puntos del país, defraudando un total de 403.699 euros. El Ministerio Público solicita penas que suman 69 años de prisión para los acusados por delitos de pertenencia a organización criminal, estafa continuada y blanqueo de capitales.
Las penas varían según el nivel de implicación de cada individuo. Para los dos presuntos cabecillas, considerados el “elemento de unión” y coordinadores de la actividad, se piden 13 y 12 años de cárcel respectivamente.
Para aquellos que supuestamente facilitaron sus cuentas bancarias para mover el dinero, la solicitud es de dos años de prisión. Además, se enfrentan a multas que superan los 100.000 euros en total.
Estructura organizada para la estafa
La investigación revela que seis de los nueve acusados formaron, entre 2014 y 2016, “una estructura perfectamente ordenada, estructurada y permanente en el tiempo” con el objetivo de “cometer delitos contra el patrimonio” a nivel nacional, convirtiendo esta actividad en su “único medio de vida y de subsistencia”.
Para atraer a sus víctimas, publicaban anuncios en un conocido portal de venta de segunda mano y en páginas web propias, ofreciendo “falsamente” vehículos “de importación de alta gama” con la intención de no entregarlos a los compradores.
El grupo “ofrecía datos que daban confianza a las víctimas”, enviando imágenes de los coches, contratos de compraventa e instrucciones de pago a través de conversaciones telefónicas o WhatsApp. De esta manera, lograban que los compradores pagaran parte o la totalidad del precio acordado por el vehículo que creían estar adquiriendo, ya sea mediante ingreso en cuenta bancaria o en efectivo.
Engaños y desvíos de fondos
Sin embargo, según la Fiscalía, “los coches comprados nunca llegaban a los clientes o bien presentaban unas características notablemente diferentes a las pactadas”. Una vez recibido el pago, las cantidades eran “retiradas de la cuenta de forma inmediata” mediante transferencias a otras cuentas o retiradas de efectivo en cajeros.
Para evitar ser identificados como delincuentes habituales, los integrantes de la estructura actuaban en diferentes grupos, con diferentes funciones.
Esta estrategia de ocultación llevó incluso a que los líderes de la organización cambiaran de residencia, abandonando Sarria para instalarse en Alcázar de San Juan.













