
"Estamos viendo algo que antes no ocurría: Vox capta más voto de la izquierda que el PP y es partido líder de los nuevos votantes"
A pocos días de las elecciones en Castilla y León, el escenario político se presenta lleno de incertidumbre y batallas estratégicas en la última semana de campaña. Según el análisis de José Miguel Silva, director de análisis de Target Point, en el programa ‘El Cascabel’ de TRECE, el Partido Popular se perfila como ganador, pero su margen de victoria es la gran incógnita. Mientras tanto, Vox consolida un ascenso imparable y el PSOE parece resistir mejor de lo esperado.
El principal reto para el Partido Popular no es ganar, sino por cuánto. José Miguel Silva señala que “el Partido Popular va a ganar probablemente las elecciones, el tema es, ¿con qué diferencia?”.
La clave reside en un electorado fragmentado y una notable horquilla en las encuestas. Según los datos de Target Point, el PP se enfrenta a casi un 12% de indecisos y, de forma simultánea, está transfiriendo casi un 12% también de electores a VOX.
La movilización de esa bolsa de votantes indecisos será determinante para el resultado final de los populares. “Si mantiene los indecisos, no le irá tan bien, si recupera parte de esos indecisos, sí le irá bien”, explica Silva. La capacidad del PP para convencer a sus votantes tradicionales que ahora dudan marcará el éxito o el fracaso de su campaña en esta recta final.
A esta incertidumbre se suma un patrón preocupante para la formación.
El analista recuerda lo ocurrido en comicios recientes, como los de Extremadura, Aragón o las generales del 23J, afirmando que “estamos viendo eso, que en la última semana al Partido Popular no le va tan bien”. Según Silva, el partido parece llegar “con la batería muy gastada” a la fase decisiva de la campaña.
Frente a las dudas del PP, Vox muestra una fortaleza innegable. Las encuestas más recientes indican que la formación “está muy fuerte” y que “incluso rebasa el 20%”, según Silva. Este resultado podría traducirse en una horquilla de 17 a 19 escaños.
Este crecimiento se produce a pesar de no haber duplicado resultados, partiendo ya de un suelo muy alto en la comunidad, cercano al 18%.
Las polémicas internas, como la salida de Ortega Smith, no parecen hacer mella en sus expectativas electorales. El análisis de Silva es tajante al respecto, asegurando que al votante de Vox en Castilla y León “o no lo conoce, o le da realmente igual”. El voto a la formación es eminentemente nacional, centrado en la marca y en un sentimiento “antisanchista”, aunque también capitaliza el descontento de sectores como el agrícola y ganadero.
La base de votantes de Vox se nutre de una alta fidelidad, que supera el 85%, y de su capacidad para atraer a los nuevos votantes, donde es prácticamente el partido líder. Además, se observa un trasvase desde el PSOE, aunque moderado (en torno al 3,5%), un fenómeno que Silva describe como una “lepenización” que le ha permitido alcanzar sus actuales cotas de intención de voto.
El Partido Socialista parece aguantar el tipo en Castilla y León, partiendo de una situación de empate técnico con el PP en las anteriores elecciones.
Según Silva, el candidato socialista podría ser “el que mejor parado pueda salir” en comparación con los de otras autonómicas recientes. El PSOE está “aguantando bastante bien” y, aunque podría bajar, la caída se limitaría a “1, 2, 3 [escaños] como mucho”.
La estrategia de Pedro Sánchez de nacionalizar la campaña, aprovechando el contexto internacional con el lema “no a la guerra”, podría ser una de las claves de esta resistencia. Silva considera que esta baza, jugada “desde un punto de vista probablemente bueno a nivel de marketing electoral”, puede hacer que el PSOE “repunte un poquito”. Si este tema pierde fuelle mediático en los próximos días, su impacto será menor, pero “si a alguien le beneficia, probablemente va a ser el Partido Socialista”.
Finalmente, el análisis demoscópico revela que la mayoría de los electores da por hecho un futuro gobierno de coalición entre el Partido Popular y Vox, o un gobierno en solitario del PP con apoyos externos.
Silva concluye que los votantes de ambos partidos “no perdonarían que no se pusieran de acuerdo”, lo que indica una clara preferencia por un pacto en el bloque de la derecha para gobernar la comunidad.













