
Túnel carpiano o neuroma de Morton: por qué se irritan los nervios y cómo evitarlo
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Los nervios, a menudo olvidados hasta que causan problemas, son una parte esencial del cuerpo. El sistema nervioso periférico, una extensa red que se extiende desde el cerebro y la médula espinal, puede alcanzar los 75 kilómetros de longitud si se desplegara. Estos nervios discurren entre tejidos como músculos, tendones, vasos sanguíneos, grasa y piel.
En ocasiones, estos nervios periféricos pueden ser aplastados contra estructuras anatómicas circundantes, como huesos, ligamentos o tendones. Esta compresión puede generar síntomas como hormigueo, dolor, entumecimiento y debilidad en el área afectada, condiciones conocidas como neuropatías compresivas o de atrapamiento.
¿Qué sucede cuando un nervio se comprime?
La compresión de un nervio afecta inicialmente a los vasos sanguíneos que lo irrigan, privándolo de oxígeno y afectando su funcionamiento. Además, los nervios están protegidos por una capa aislante llamada mielina. En las neuropatías por atrapamiento, la lesión más común es la neurapraxia, un daño leve y reversible en la mielina que puede, sin embargo, derivar en problemas más graves.
La presión constante sobre un nervio activa las células gliales de Schwann, encargadas de reparar la mielina. Estas células pueden verse sobrecargadas, lo que eventualmente conduce a la fibrosis, una cicatriz interna que engrosa el nervio y lo atrapa aún más. Un ejemplo de esto es el neuroma de Morton en el pie.
El síndrome del túnel carpiano: Más allá del ordenador
El síndrome del túnel carpiano, una neuropatía por compresión común en la muñeca, afecta al nervio mediano al pasar por el túnel del carpo. Su prevalencia oscila entre el 4% y el 6% de la población, aunque algunos estudios elevan esta cifra hasta el 10-20%. Se estima que una de cada diez personas lo sufrirá en su vida, cifra que aumenta significativamente en personas con diabetes.
El nervio mediano proporciona sensibilidad a los dedos pulgar, índice, corazón y parte del anular. La presión sobre este nervio, causada por la inflamación de los tendones, puede provocar hormigueo, entumecimiento y, en casos avanzados, pérdida de fuerza.
Aunque durante mucho tiempo se asoció el síndrome del túnel carpiano con el uso excesivo del ratón del ordenador, la genética juega un papel más importante. Algunas personas tienen ligamentos menos flexibles o túneles carpianos más estrechos, lo que aumenta su predisposición a esta condición.
Otros factores de riesgo incluyen actividades que implican movimientos repetitivos de la muñeca, como la limpieza, la peluquería o el uso intensivo del teclado, así como la compresión mecánica de la muñeca al apoyarla en superficies duras. Dormir con la muñeca flexionada también puede aumentar la presión y disminuir el flujo sanguíneo. Se recomienda evitar actividades que empeoren la situación y utilizar una férula nocturna para mantener la muñeca en una posición neutra. En casos más graves, se pueden realizar infiltraciones de corticoides o una intervención quirúrgica para liberar el nervio.
Neuroma de Morton: El papel del calzado
El neuroma de Morton es otro atrapamiento nervioso frecuente, que afecta principalmente a mujeres de mediana edad. Se estima que un tercio de las personas de mediana edad sin síntomas presentan evidencia radiológica de un neuroma de Morton, lo que sugiere que el nervio ha estado atrapado durante años sin causar molestias.
El doctor Francisco Martínez, neurofisiólogo clínico, explica que el neuroma de Morton a menudo comienza con una sensación extraña y difícil de describir, lo que puede retrasar el diagnóstico. El aumento en la concienciación sobre la salud del pie ha llevado a un mayor número de diagnósticos en los últimos años.
El neuroma de Morton casi siempre ocurre en el tercer espacio entre el tercer y cuarto dedo del pie. Se creía que el nervio quedaba comprimido entre las cabezas de los metatarsianos al caminar, pero estudios recientes revelan que el ligamento transverso profundo que une estos huesos es el principal culpable. El nervio pasa por debajo de este ligamento y, con cada paso, el zapato empuja los huesos, tensa el ligamento y atrapa el nervio contra el suelo.
El calzado, especialmente los zapatos de tacón, juega un papel importante en el desarrollo del neuroma de Morton, afectando a mujeres con mayor frecuencia que a hombres. Sin embargo, también puede afectar a deportistas, bailarines y personas con pies planos o valgos.
El diagnóstico del neuroma de Morton puede ser complejo. El dolor puede causar hormigueo o entumecimiento de los dedos y una sensación de tener una piedra en el zapato al caminar. Las pruebas de imagen pueden descartar otras causas. Es importante tener en cuenta que no todo hormigueo o dolor en los dedos es un neuroma, ya que el origen puede estar en otras partes del sistema nervioso.
El tratamiento inicial consiste en aliviar la presión utilizando zapatos de horma ancha y con poco tacón, además de plantillas con soporte metatarsiano. Si esto no es suficiente, se pueden realizar infiltraciones con corticoesteroides, aunque su alivio puede no ser duradero. La cirugía es una opción con un alto porcentaje de éxito, pero conlleva el riesgo de desarrollar un neuroma de muñón, una nueva cicatriz dolorosa en el cabo del nervio cortado.
Entre las terapias avanzadas mínimamente invasivas se encuentra la neurólisis por radiofrecuencia, una técnica que aplica calor focalizado para coagular las fibras nerviosas, ofreciendo una alternativa a la cirugía con menos efectos adversos.
La mejor prevención para evitar los nervios comprimidos es minimizar los factores de riesgo, como el sobrepeso, el calzado inadecuado y los movimientos repetitivos. Ante cualquier duda, es fundamental consultar a un especialista para obtener un diagnóstico certero.













