TRADICIONAL VÍA CRUCIS CUARESMAL EN MURCIA CONGREGA A MILES DE FIELES

TRADICIONAL VÍA CRUCIS CUARESMAL EN MURCIA CONGREGA A MILES DE FIELES
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TRADICIONAL VÍA CRUCIS CUARESMAL EN MURCIA CONGREGA A MILES DE FIELES

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Cada Cuaresma, miles de personas en Murcia se reúnen antes del amanecer para participar en un acto de fe arraigado en la tradición. Desde el Miércoles de Ceniza y durante cada viernes hasta el Viernes de Dolores, la Plaza del Cardenal Belluga se convierte en el punto de encuentro para el Vía Crucis cuaresmal, que inicia a las 6:30 de la mañana.

Un Acto de Fe y Penitencia

Impulsado por el movimiento de Cursillos de Cristiandad, este Vía Crucis tiene como objetivo preparar a los fieles para la Pascua.

Juan Ginés García Zaragoza, miembro del movimiento, explica que el acto simboliza “el camino hacia la cruz”. A través de las 14 estaciones, los participantes reflexionan sobre la Pasión de Cristo mediante lecturas que buscan “ayudar a todos los cristianos a poder llevar y sostener cada cruz que se nos presenta en nuestras vidas”.

Este camino se inspira en el mensaje de Jesús: “Si quieres seguirme, coge tu cruz y sígueme”.

El Cristo de la Mirada: Un Símbolo Central

La imagen del Cristo de la Mirada es un elemento central de este evento. Se trata de una talla realizada por el escultor murciano Juan González Moreno, quien fuera miembro de Cursillos de Cristiandad.

Tras vivir la experiencia, González Moreno donó la obra, inspirándose en los rasgos de sus propios “hermanos en la fe”. La talla, habitualmente venerada en la Casa de Ejercicios de Guadalupe, destaca por una mirada que, según los devotos, “atraviesa el espíritu y el alma”.

García Zaragoza comparte su experiencia personal al encontrarse por primera vez frente a la imagen: “Me encontré una mirada tan misericordiosa, tan potente, tan grande, tan llena de amor, como es el amor de dios, que a mí me marcó para siempre”.

Esta profunda conexión emocional es compartida por muchos de los fieles que participan cada año.

Afluencia Creciente y Culminación Solemne

A pesar del temprano horario, la asistencia al Vía Crucis aumenta año tras año, según confirma García Zaragoza. Este crecimiento se atribuye a la fe y al espíritu penitencial propios de la Cuaresma.

El ciclo de Vía Crucis culmina el Viernes de Dolores, cuando a las 6:00 de la mañana se inicia una procesión con el Cristo desde el convento de las Anas hasta la Catedral para el último y más concurrido de los recorridos.