Dimite la CEO de Bluesky tras un auge inicial y dificultades para crecer

Dimite la CEO de Bluesky tras un auge inicial y dificultades para crecer
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Dimite la CEO de Bluesky tras un auge inicial y dificultades para crecer

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Jay Graber ha dimitido como directora ejecutiva de Bluesky, la red social que surgió como alternativa a Twitter, con la intención de que un perfil más enfocado en el crecimiento y la ejecución tome las riendas de la plataforma en una nueva etapa. Graber permanecerá en la organización como directora de innovación.

“A medida que Bluesky madura, la empresa necesita un gestor experimentado centrado en escalar el proyecto y ejecutar su estrategia, mientras yo vuelvo a lo que mejor sé hacer: crear cosas nuevas”, explicó Graber, ingeniera de 35 años.

Toni Schneider, ex CEO de Automattic y socio de True Ventures, se unirá al equipo como consejero delegado interino, mientras el consejo de administración busca un director ejecutivo permanente. True Ventures es uno de los fondos de capital riesgo especializados en startups tecnológicas que invirtieron en Bluesky en su fase temprana.

Origen y auge de Bluesky

La salida de Graber se produce tras un período de casi siete años en la red social. El proyecto nació dentro de la antigua Twitter, auspiciado por su fundador Joey Dorsey, con el objetivo de crear un sistema descentralizado para dar mayor control a los usuarios sobre sus datos y los algoritmos de la plataforma. Su nombre, *cielo azul*, es una metáfora sobre el espacio en el que debía volar el pajarito que formaba el logo de Twitter.

La compra de Twitter por parte de Elon Musk en 2023 impulsó a Bluesky a independizarse y comenzar su andadura como plataforma independiente basada en un protocolo descentralizado. Tras un año en fase de pruebas con registros bajo invitación, la nueva red social se abrió al público general, cosechando un gran éxito inicial gracias al rechazo de muchos usuarios a los cambios implementados por Musk en Twitter.

Entre el verano de 2024 y la primavera de 2025, Bluesky pasó de cinco a 35 millones de usuarios. Sin embargo, aunque la plataforma ha logrado una base de usuarios sólida y alcanza los 43 millones de registros, la actividad ha disminuido un 60% desde sus máximos de finales de 2024 y está teniendo dificultades para expandirse más allá de la comunidad de antiguos usuarios de Twitter.

El Protocolo AT como escudo

Graber se marcha tras haber logrado en 2025 el objetivo fundacional de la plataforma: el Protocolo AT (Authenticated Transfer Protocol). Se trata de un sistema abierto diseñado para que los datos, las cuentas y los algoritmos de la red social sean propiedad de los usuarios y no dependan de la empresa que gestiona la red social.

El protocolo permite que distintos servidores y aplicaciones se conecten entre sí y compartan información. Esto permite que los usuarios conserven su identidad digital, con sus seguidores e historial de publicaciones, incluso si cambian de aplicación o de proveedor. También permite que aparezcan distintas aplicaciones compatibles con la misma red social, cada una con sus propias reglas de moderación o sus propios algoritmos para ordenar el contenido.

La idea es separar tres elementos que hoy están unidos en las grandes plataformas: la red social, el algoritmo y la empresa que la gestiona. “La aplicación Bluesky comenzó como un cliente de referencia para el protocolo, pero desde entonces se ha convertido en una plataforma próspera con más de 40 millones de usuarios. El año pasado, creamos un equipo de primer nivel, ampliamos el ecosistema del Protocolo AT y demostramos que una red social basada en valores puede prosperar a gran escala”, defendió Graber en su comunicado de despedida.

Una figura desafiante

Graber, especialista en tecnologías descentralizadas y activista por los derechos digitales, llegó a ser considerada la figura que podía plantear un liderazgo diferente para las plataformas de redes sociales, desafiando los excesos de poder de los magnates tecnológicos.

Ahora, Graber pasará a un segundo plano. “A medida que hemos crecido, he descubierto que las personas prosperan cuando desempeñan un rol donde sus pasiones se superponen con sus fortalezas. Esto es tan cierto para mí como para nuestro equipo. Me llena de energía explorar nuevas ideas, dar vida a una visión y ayudar a las personas a descubrir sus fortalezas. La transición a un rol más centrado, donde puedo hacer lo que me llena de energía, es mi forma de poner en práctica esa creencia”.