
¿Qué hacer ante una desaparición? La Ertzaintza desvela las claves
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En el marco del Día Internacional de las Personas Desaparecidas, la Ertzaintza ha ofrecido detalles cruciales sobre cómo actuar ante una desaparición en Euskadi, donde aún permanecen activos entre 114 y 150 casos sin resolver. A pesar de esta cifra, la mayoría de las aproximadamente 5.500 comunicaciones anuales se resuelven de manera eficiente.
No hay que esperar: la inmediatez es clave
Contrario a la creencia popular, no es necesario esperar un plazo determinado para denunciar una desaparición. Hugo Prieto, jefe de las secciones centrales de investigación criminal y policía judicial de la Ertzaintza, desmiente rotundamente esta idea, atribuyéndola a la influencia de las series de televisión. “No, no hay que esperar”, afirma Prieto, enfatizando que esta noción no se basa en ningún protocolo real.
La rapidez en la actuación es fundamental, ya que el tiempo es un factor crítico en estos casos.
“Las primeras horas son las únicas horas en una desaparición”, subraya Prieto, instando a notificar a la policía ante cualquier ausencia que genere extrañeza o angustia, incluso después de verificaciones mínimas.
El sistema vasco: una ficha desde la primera llamada
Prieto, también representante en el Centro Nacional de Personas Desaparecidas, destaca la particularidad del sistema vasco. En Euskadi, al recibir una llamada al 112, “se abre una ficha de persona desaparecida” de forma inmediata, quedando registrada en los sistemas policiales y activando alertas a comisarías y policías locales. Esta metodología proactiva explica la diferencia entre los 5.500 avisos anuales y las 1.500 denuncias formales.
Esta agilidad permite iniciar la búsqueda de la persona desaparecida lo antes posible, incluso antes de formalizar la denuncia. Esta colaboración y coordinación entre los distintos cuerpos policiales, a través de la base de datos nacional compartida, facilita la localización de muchas personas.
Clasificación de riesgo y revisión constante
Además del sistema de alertas, la Ertzaintza utiliza una doble clasificación de los casos.
A la catalogación nacional (desapariciones voluntarias, involuntarias o con indicios de criminalidad), se añade una evaluación propia del nivel de riesgo. Por ejemplo, una desaparición voluntaria puede considerarse de alto riesgo si la persona necesita medicación.
Los casos antiguos, aquellos que forman parte de los registros históricos, “nunca se dejan de buscar”, asegura Prieto. El sistema informático de la Ertzaintza está diseñado para generar avisos periódicos a los investigadores, instándolos a retomar las comprobaciones de estas investigaciones de larga duración.
Éxito en la resolución de casos
Las cifras se han mantenido constantes en los últimos años, con la excepción del descenso registrado durante la pandemia. Más del 93% de las miles de comunicaciones recibidas se resuelven favorablemente en un corto espacio de tiempo, un éxito que la Ertzaintza atribuye a la rapidez de sus protocolos.













