
Desarticulada en Barcelona una red de narcotráfico vinculada a la Camorra italiana
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Los Mossos d’Esquadra han asestado un duro golpe al crimen organizado con la desarticulación de una organización criminal internacional ligada a la Camorra italiana. La banda se dedicaba al tráfico de drogas a gran escala y operaba principalmente en Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat. La operación policial culminó con la detención de diez personas, cuyas edades oscilan entre los 25 y 46 años.
Operativa y envíos de droga a Italia
El grupo criminal estaba fuertemente asentado en la capital catalana. Desde allí, coordinaban el envío de grandes cantidades de estupefacientes a Italia, principalmente cocaína, hachís y marihuana.
La droga era ingeniosamente oculta en el interior de camiones que transportaban mercancías legales, como fruta o pollos, para evadir los controles policiales.
En el transcurso de la operación, los agentes lograron incautarse de más de 300 kilos de cocaína, 500 de hachís y 10 kilos de marihuana. Además, se confiscaron 140.000 euros en efectivo, lo que evidencia la magnitud de las ganancias ilícitas generadas por la organización.
El inicio de la investigación
La investigación se puso en marcha el 7 de febrero de 2025, gracias a una intervención de la Guardia Urbana de Cornellà. Los agentes detectaron una sospechosa transacción de droga entre un camionero y el conductor de un vehículo en un polígono industrial de la ciudad. Tras las comprobaciones pertinentes, los Mossos d’Esquadra inspeccionaron el vehículo y encontraron tres mochilas con 70 kilos de cocaína.
Este hallazgo fortuito fue el detonante de una compleja investigación asumida por la División de Investigación Criminal (DIC) del cuerpo policial catalán.
El líder, un mafioso napolitano
Las pesquisas revelaron que la red criminal adquiría las sustancias estupefacientes en Barcelona, organizaba los transportes y coordinaba toda la logística para ocultar la droga entre la mercancía legal. El destino final de los envíos era siempre Italia, utilizando tanto rutas terrestres como marítimas, a través de ferris que partían del Puerto de Barcelona. Los investigadores estiman que la banda habría realizado al menos 15 envíos desde febrero de 2025, dos de los cuales fueron interceptados antes de la fase final de la operación.
Las primeras investigaciones policiales permitieron identificar a cuatro personas involucradas en la transacción fallida de febrero de 2025. La investigación situó al presunto jefe de la organización criminal, un individuo estrechamente relacionado con la mafia napolitana, en un inmueble de lujo en el barrio de Diagonal Mar de Barcelona.
Desde allí, y junto a su pareja, dirigía toda la operativa para coordinar los transportes de droga.
Este individuo era el encargado de contactar y reunirse con los proveedores de las sustancias estupefacientes. Una vez acordada la entrega, ordenaba a otro miembro del entramado que viajara desde Nápoles para recibir la mercancía ilegal en un punto previamente convenido. La operativa variaba según la cantidad de droga. Si se trataba de cargamentos elevados, las transacciones se realizaban en una nave de Montcada i Reixac, donde ocultaban la droga entre la carga legal.
En cambio, para cantidades más pequeñas, los encuentros se producían en la vía pública, en zonas industriales de Cornellà y la Zona Franca.
Incautaciones previas
Durante la investigación, los Mossos lograron interceptar otros dos grandes cargamentos. El 1 de agosto de 2025, en Borrassà (Alt Empordà), detuvieron un camión que transportaba fruta con destino a Italia y en cuyo interior se encontraron 180 kilos de cocaína, 200 de hachís y 10 de marihuana. El conductor del vehículo fue arrestado. Posteriormente, el 8 de septiembre, en Riudellots de la Selva (Selva), se interceptó otro camión que transportaba pollos, también con destino a Italia.
En esta ocasión, se localizaron e intervinieron 49 kilos de cocaína y 307 de hachís, y el camionero también fue detenido.
Fase final de la operación
La fase final de la operación se llevó a cabo el pasado martes 3 de marzo. Un dispositivo formado por 150 efectivos de los Mossos d’Esquadra ejecutó las órdenes judiciales de entrada y registro en nueve inmuebles, tres en Barcelona y seis en Hospitalet de Llobregat, y se procedió a la detención de los miembros de la trama. Como resultado, se intervinieron más de dos kilos de cocaína, cantidades menores de metanfetamina, marihuana y hachís, más de 140.000 euros en efectivo, aparatos de telefonía, un vehículo de alta gama y una motocicleta.
En total, las diez personas detenidas pasaron a disposición judicial el 5 de marzo ante el tribunal de instancia de Cornellà, que ha tutelado la investigación. A todos se les atribuye un delito contra la salud pública y otro de pertenencia a organización criminal.
La investigación continúa abierta y no se descartan más detenciones.













