
¡Alerta en los pinares! La procesionaria del pino regresa con la primavera
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La procesionaria del pino, una de las plagas más comunes en España, ha vuelto a los pinares con la llegada de la primavera. Esta oruga, cubierta de espículas urticantes y venenosas, representa un peligro tanto para personas como para animales domésticos.
Un peligro que se adelanta
Debido al cambio climático, la aparición de la procesionaria se ha adelantado a finales del invierno. Esta plaga se encuentra principalmente en zonas de pinares, como parques, donde se debe extremar la precaución. Los expertos advierten que si no se han tomado medidas preventivas, se está llegando tarde para controlar la situación.
Amenaza para las mascotas
Cada año, la procesionaria se convierte en una amenaza silenciosa para los perros que pasean por zonas de pinares, como la Sierra de Albacete.
Los perros, por su curiosidad natural, tienden a acercarse, lamer o incluso comerse estas orugas. El contacto con sus pelos urticantes puede provocar inflamaciones severas, necrosis en la lengua o lesiones en el hocico de las mascotas.
¿Qué hacer en caso de contacto?
Si un animal entra en contacto con la procesionaria, se recomienda lavar muy bien la zona afectada y acudir de inmediato a un veterinario. En caso de ingestión, la situación es de máxima urgencia y se debe acudir a la clínica más cercana para inducir el vómito y aplicar el tratamiento adecuado.
La prevención es clave
Los profesionales que combaten la plaga insisten en que el momento de actuar es antes de que aparezcan los nidos. Las fumigaciones con insecticida pueden no ser muy eficaces en esta etapa, por lo que la prevención es fundamental.
Este método preventivo se realiza a finales de verano mediante endoterapia, una técnica similar a una vacuna que se inyecta en los pinos para evitar la formación de bolsones.
Recomendaciones ante la presencia de la procesionaria
Ante la presencia de la procesionaria, la principal recomendación es no tocarlas y evitar que los perros y otras mascotas se acerquen. El contacto puede inflamar la lengua e incluso producir un shock. Es importante contar con profesionales capacitados y equipados para quitar los bolsones o realizar actuaciones de control con seguridad.
Métodos de control
Si las orugas aún no han bajado al suelo, los profesionales pueden cortar los bolsones y destruirlos de forma segura. Otro método eficaz consiste en instalar anillos alrededor del tronco del pino, que impiden que la oruga descienda, evitando el riesgo de contacto e interrumpiendo su ciclo biológico.













