La Policía Científica señala que los tornillos de la pasarela de Santander "estaban muy oxidados"

La Policía Científica señala que los tornillos de la pasarela de Santander "estaban muy oxidados"

La información es parte del acta elaborada por los investigadores el mismo 3 de marzo, día de la tragedia

Antecedentes – Las familias de tres de las víctimas se personan en la causa judicial por la pasarela de El Bocal

El acta de inspección de la Policía Científica realizada tras el suceso de El Bocal de Santander, en el que fallecieron seis jóvenes al romperse una pasarela, recoge que los soportes de sujeción y la tornillería estaban “completamente oxidados”, con zonas con “alta degradación por óxido” y corrosión.

El acta, que adelanta El Diario Montañés y a la que ha tenido acceso EFE, señala el momento de inicio de la actuación de los funcionarios de la Policía Científica, el pasado día 3 de marzo a las 17.00 horas, poco después del suceso, y la finalización, a las 22:30 horas de ese día.

Recoge que la sala del 091 de la Policía Nacional recibió una llamada para alertar de que se había derrumbado un puente en las proximidades de la playa de El Bocal, y que había “varios cuerpos flotando en el agua”.

A consecuencia de estos hechos fallecieron seis jóvenes entre 19 y 22 años: una de ellas de Igollo de Camargo, tres de Bizkaia, otra almeriense y otra de Guadalajara, y otra joven alavesa resultó herida.

El acta indica que la zona en la que se produjo el suceso es rocosa y de difícil acceso, con “varias grietas con profundidades aproximadas de doce metros hasta el agua”. Y en una de esas grietas de 95 metros de longitud a la salida al mar estaba el puente de madera y la pasarela del suceso.

En el momento de la inspección, los funcionarios observaron que parte de la plataforma de paso, de 5 metros, estaba en posición oblicua, “desprendida de su situación normal”, de modo que quedaba “en forma de tobogán con caída directa a la grieta, sujeta por un extremo”.

Faltaba una de las lamas de madera de la plataforma y otra parte similar en el otro extremo del puente, y se observaba en el mar, “en el fondo de la grieta, restos de lamas y vigas”, dice el acta.

En los laterales del puente están las zonas de anclaje, en las que se alternan soportes metálicos con sujeción de tornillería.

“Se observan todos los soportes de sujeción y la tornillería empleada para la unión de ambas partes del puente completamente oxidados, con ausencia de las zonas de apoyo de los soportes en toda ellas”, se indica en el documento.

Y también recoge que en las zonas más cercanas a los extremos del puente, en la base de tierra y roca, había “restos metálicos con alta degradación por óxido, compatibles con el material de los soportes de anclaje de la estructura”.

Otros cuatro puntos de anclaje restantes, a través de un único tornillo desde la plataforma al lateral del puente, también tenían “un alto nivel de corrosión todos ellos”.