
Jerez aguarda con optimismo el veredicto de Capital Europea de la Cultura 2031
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Jerez de la Frontera se encuentra en vilo, a la espera del anuncio sobre si será designada Capital Europea de la Cultura 2031. La ciudad andaluza vive momentos de nerviosismo y esperanza tras la defensa de su candidatura ante el Ministerio de Cultura, calificada por la alcaldesa María José García Pelayo como un “examen oral”.
Un legado histórico que va más allá del vino y el flamenco
Más allá de sus símbolos universales como el vino y el flamenco, Jerez busca destacar su profundo legado histórico.
Francisco José Morales Bernal, filólogo, resalta las contribuciones de la ciudad al humanismo español, que, aunque menos conocidas que las de otros centros como Salamanca, tuvieron la particularidad de surgir en una tierra de frontera.
Jerez fue sede de la sexta imprenta de Andalucía, establecida en 1564, y vio nacer a destacados escritores, médicos y científicos. Según Morales, “Jerez viene de un pasado muy importante que se proyecta en el presente, pero que además abre una puerta muy grande hacia el futuro”, enfatizando el potencial continuo de la ciudad para enriquecer la cultura.
Tradición y vanguardia: la esencia de Jerez
El artesano y decorador Fernando Calderón personifica la unión de tradición y vanguardia.
Su taller de bordado en oro a realce es un referente del arte sacro con reconocimiento internacional, demostrando que la artesanía manual ha resistido a la industrialización gracias a la solidez de tradiciones arraigadas como la Semana Santa.
Calderón destaca que la ciudad vive “uno de sus mejores momentos” con un “despunte impresionante” en todos los sectores. En su opinión, la clave reside en que “Jerez es una ciudad sin complejos, que no ha necesitado tener el espejo de nadie”, una identidad singular que se refleja en su floreciente producción artística.
La riqueza inmaterial: el verdadero tesoro jerezano
Ambos expertos coinciden en que la mayor riqueza de Jerez reside en su herencia inmaterial.
Morales Bernal recuerda que “la cultura no son solo piedras, que también, la cultura también es otra cosa”, refiriéndose a un patrimonio vivo que se transmite de generación en generación.
Esta esencia se manifiesta en la espontaneidad de su gente, capaz de transformar una copa rota en “un compás por bulería”. Es ese “pellizco”, esa forma única de concebir la vida, lo que para muchos constituye la razón fundamental por la que Jerez merece ser la próxima Capital Europea de la Cultura.













