
¿Es el momento de pasarse a un coche eléctrico o híbrido enchufable?
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Con el aumento de los precios del combustible y una gama cada vez mayor de modelos eléctricos e híbridos enchufables disponibles, la pregunta de si dar el salto a la electrificación es más relevante que nunca. El conflicto en Oriente Medio y la tensión geopolítica global han impulsado el precio del crudo, lo que se traduce directamente en un aumento del coste de la gasolina y el diésel.
Según datos recientes, el litro de gasolina 95 se sitúa en torno a 1,70 euros de media, mientras que el diésel ronda los 1,80 euros. En lo que va de año, la gasolina ha subido un 17% y el diésel más de un 30%, especialmente desde el aumento de la tensión internacional.
¿Compensa un coche eléctrico o híbrido enchufable?
Ante este panorama, surge la pregunta clave: ¿Compensa apostar por un coche eléctrico o híbrido enchufable si el combustible mantiene las tarifas actuales? La respuesta depende del uso que se le dé al vehículo, pero sobre todo de dónde se recargue.
Llenar un depósito de 50 litros cuesta alrededor de 85 euros, mientras que cargar un coche eléctrico en casa sigue siendo la opción más económica.
El precio medio del kWh doméstico en España se sitúa en torno a 0,16 euros, e incluso puede bajar con tarifas nocturnas o discriminación horaria.
Cargar por completo la batería de un eléctrico compacto como el MG4 (49 kWh) cuesta alrededor de 7,84 euros. El Dacia Sandero, con un consumo homologado de 5,4 l/100 km, supone unos 9,18 euros por cada 100 kilómetros, mientras que el MG4, con un consumo medio de 17 kWh/100 km, tiene un coste aproximado de 2,72 euros por cada 100 kilómetros recargando en casa. La diferencia supera así los 6 euros cada 100 kilómetros en favor del eléctrico en condiciones reales de uso.
Mantenimiento y oferta de vehículos eléctricos
Más allá del coste energético, el mantenimiento es otro factor clave. Los vehículos eléctricos tienen una mecánica más sencilla, lo que reduce las operaciones periódicas y el desgaste de componentes.
Los híbridos enchufables, aunque requieren revisiones más completas, siguen ofreciendo un ahorro frente a modelos de combustión cuando se utilizan en modo eléctrico de forma habitual.
El mercado español del automóvil se ha consolidado como puerta de entrada a Europa para algunas marcas, especialmente fabricantes chinos, que ofrecen un equilibrio competitivo entre tecnología, confort y precio. Ya existen alternativas por debajo de los 25.000 euros de PVP, especialmente en el segmento urbano.
Marcas como Geely Auto, Changan o Great Wall Motors (GWM) están acelerando su implantación en Europa en 2026 con estrategias centradas en electrificación. A ellas se suma LEPAS, firma del Grupo Chery, que llegará este año a España con una completa gama de SUV electrificados.
Híbridos enchufables: un punto intermedio
Para muchos conductores, el híbrido enchufable representa un punto intermedio claro en la transición hacia la electrificación. En España, la mayoría de desplazamientos cotidianos se sitúan por debajo de los 50 o 60 kilómetros diarios, un rango en el que muchos PHEV pueden operar en modo totalmente eléctrico si se recargan con frecuencia.
Esto permite reducir significativamente el consumo de combustible en trayectos urbanos y periurbanos, aunque siguen dependiendo de la gasolina en desplazamientos de media y larga distancia.
La oferta ha crecido notablemente en los últimos años, con modelos que superan los 80 o incluso 100 kilómetros de autonomía eléctrica.
El renting como alternativa
Otra vía que gana peso es el renting, especialmente entre empresas y profesionales que buscan previsibilidad de costes y simplificación operativa. El renting eléctrico aporta ventajas como menor mantenimiento, acceso sin restricciones a zonas urbanas (etiqueta CERO) y beneficios fiscales en determinados casos.












