
Nuevos hallazgos confirman la existencia del rey nubio Qashqash
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Un pequeño manuscrito árabe descubierto en Sudán ha confirmado la existencia del rey nubio Qashqash, un gobernante que hasta ahora solo existía en relatos religiosos y tradiciones orales. El documento, hallado en Old Dongola, describe una orden administrativa relacionada con un intercambio de bienes, ofreciendo una visión de la política a pequeña escala de la época.
El documento de Dongola: una ventana al pasado
El fragmento de papel, de apenas diez por nueve centímetros, fue encontrado en un vertedero arqueológico dentro de la antigua ciudad del reino cristiano de Makuria. Investigadores de la Universidad de Varsovia analizaron el documento, revelando una instrucción administrativa redactada por el escriba real Hamad y dirigida a un subordinado llamado Khidr.
La orden real detalla un intercambio con un comerciante llamado Muhammad al-‘Arab, en el que Khidr debía recibir tres unidades de un elemento descrito como RDWYAT a cambio de una oveja con su cría. El significado exacto de RDWYAT aún se debate, pero podría referirse a un tipo de tejido o a un concepto relacionado con el hilo de urdimbre.
Micropolítica en el reino de Nubia
Los investigadores interpretan este intercambio como un ejemplo de micropolítica, donde el rey Qashqash intervenía en redes de favores que involucraban a comerciantes y miembros de la élite local. De esta manera, el comerciante obtenía protección o acceso a mercados, mientras que el noble que aportaba el ganado fortalecía su relación con la corte.
Este hallazgo ofrece una perspectiva diferente a la imagen tradicional de los reyes como líderes guerreros. En cambio, Qashqash se presenta como un gobernante involucrado en la gestión cotidiana de recursos y relaciones sociales dentro de su territorio.
La Casa del Mekk y la datación del documento
El documento fue descubierto en la sala U128 de la Casa del Mekk en la ciudadela de Old Dongola, un lugar identificado como residencia de una élite vinculada al poder regional. La presencia de monedas de plata acuñadas durante el gobierno del sultán otomano Murad IV (1623-1640) y de su sucesor Ibrahim, junto con análisis de radiocarbono, permitieron datar el documento entre 1735 y 1778.
Además, la referencia a un rey llamado Kashkash en el libro Kitab al-Tabaqat de Wad Dayfallah y la mención de la tumba del religioso Muhammad b. ‘Isa Suwar al-Dhahab por el viajero otomano Evliya Çelebi, confirmaron la relevancia de esta figura histórica.
Impacto en las comunidades locales
El descubrimiento ha despertado un gran interés en las comunidades que viven alrededor de Old Dongola. En aldeas cercanas como Ghaddar, Bukkibul y al-Ghaba, se conservan genealogías que conectan a varias familias con el linaje de Qashqash. Tras conocerse el hallazgo, algunos descendientes comenzaron a recopilar historias familiares y a colaborar con los arqueólogos para reconstruir esa memoria.
Este pequeño fragmento de papel ha permitido fijar la existencia de un gobernante que durante siglos permaneció entre la historia y la leyenda, demostrando que los reyes no siempre son recordados por sus batallas, sino también por sus decisiones administrativas y su gestión de las relaciones sociales.













