
Delicias Falleras: Un Festín de Sabores Tradicionales en Valencia
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Valencia se engalana para celebrar las Fallas, una festividad donde la música, la pólvora y el arte se fusionan en un ambiente único. Desde el 15 hasta el 19 de marzo, la ciudad vive intensamente la Plantà de los monumentos, especialmente los de la sección especial, concentrados en el corazón de Valencia.
Declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2016, las Fallas son un crisol de expresión artística, social y colectiva. Eventos como la Mascletà, que cada día a las 14 horas congrega multitudes en la Plaza del Ayuntamiento hasta el 19 de marzo, y la Cremà, la noche mágica en la que los monumentos arden, marcan el ritmo de esta celebración.
Buñuelos de Calabaza: El Dulce Estrella de las Fallas
La gastronomía tradicional juega un papel fundamental en las Fallas. Los buñuelos de calabaza se erigen como los reyes de las calles, carpas y casales, compartiendo protagonismo con la Cuaresma y la Semana Santa.
Estas delicias fritas, elaboradas con calabaza, ofrecen un sabor distintivo y suelen acompañarse con chocolate. Se cree que su origen se remonta a los mercaderes portugueses que los introdujeron en Europa, inspirados en desayunos asiáticos, o a los moriscos, quienes entre los siglos VIII y XV popularizaron la mezcla frita de harina, agua y levadura, ideal para la Cuaresma por ser un período de abstinencia de carne que requería dulces energéticos y económicos.
La tradición asocia los buñuelos con las Fallas desde que se convirtieron en un obsequio para los asistentes a los monumentos. Con el tiempo, se añadió la calabaza, cultivada en las huertas cercanas. La receta incluye pulpa de calabaza asada o hervida, mezclada con harina, levadura y aceite, y espolvoreada con azúcar.
Algunos de los lugares más emblemáticos para degustarlos son la Horchatería Santa Catalina y la Horchatería Fabian en el centro, así como Casa Piloto y Churrería el Contraste en barrios como Ruzafa o Rascanya.
Coca de Llanda: El Bizcocho Valenciano por Excelencia
La sencillez de la coca de llanda la convierte en un imprescindible para las meriendas falleras. Su fácil elaboración, con ralladura de limón y leche, la hace muy popular. Su nombre proviene del molde de lata, la “llanda”, donde se hornea, y se caracteriza por una cobertura crujiente de azúcar. Se cree que su origen se sitúa en la posguerra.
Rosquillas de Anís y *Pastissets* de Boniato con Cazalla
Aunque menos conocidos, las rosquillas de anís y los pasteles de boniato también son habituales en los desayunos y meriendas falleras. Las rosquillas, gracias a su ingrediente principal, el anís, también se conocen como “borrachets”.
Los *pastissets* de boniato son otro dulce tradicional valenciano, consumido en diversas épocas del año. Se trata de pequeñas empanadillas rellenas de pasta dulce de boniato con canela.
Se pueden acompañar con café o cazalla, un licor fuerte, aguardiente anisado seco, transparente y de alta graduación alcohólica, tradicional tanto en Fallas como en la *despertà*, una *mascletà* matutina.
Además de estas opciones, los numerosos puestos callejeros ofrecen churros con chocolate, uno de los dulces más consumidos durante las Fallas. En los últimos años, debido a las altas temperaturas, la horchata con fartons también se ha convertido en una alternativa refrescante.













