
Ser corresponsal de guerra en España: Un entorno de violencia constante y secuelas psicológicas
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Un estudio exhaustivo de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) revela la dura realidad que enfrentan los periodistas españoles que cubren conflictos bélicos. La investigación, la más completa realizada hasta la fecha sobre la seguridad de estos profesionales, arroja datos alarmantes: la totalidad de los reporteros encuestados ha sufrido agresiones y más de la mitad presenta síntomas de estrés postraumático.
Precariedad laboral y falta de seguridad
El informe, que contó con la participación de 85 periodistas españoles con experiencia en zonas de conflicto como Irak, Afganistán, Siria, Ucrania o Gaza, subraya la estrecha relación entre la precariedad laboral y la falta de seguridad. Leire Iturregui, investigadora principal del estudio, señala que esta situación repercute directamente en la formación, el equipamiento y aumenta las agresiones sufridas por los profesionales.
Miguel Ángel de la Fuente, cámara de Televisión Española con 35 años de experiencia, destaca la vulnerabilidad del periodista ‘freelance’ y del periodista multimedia, que trabaja solo para varios medios. Subraya la necesidad de valorar y remunerar justamente el trabajo de estos profesionales para garantizar la supervivencia del periodismo de calidad.
La vocación como motor
A pesar de los riesgos inherentes a la profesión, la vocación sigue siendo el principal motor de estos periodistas.
Para De la Fuente, la motivación reside en “transmitir conciencias y llegar a ellas”, dando voz a aquellos que huyen de los lugares más afectados por la violencia. El veterano reportero insiste en la importancia de narrar todas las facetas del conflicto, tanto en la primera línea como en la retaguardia.
El estudio también pone el foco en el impacto humano y emocional de la guerra. De la Fuente confiesa que lo que más le afecta son “las miradas de los niños”, ya que reflejan la angustia y la desolación del conflicto. Imágenes de este tipo, según el cámara, son fundamentales para conectar con el público.
Falta de apoyo al regreso a casa
Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio de la UPV/EHU es la falta de apoyo psicológico al regreso a casa.
El 97% de los periodistas desconoce si existen protocolos de apoyo, lo que agrava las secuelas psicológicas que pueden sufrir tras la experiencia en zonas de conflicto.
De la Fuente describe el proceso de “pisar tierra” como un proceso que puede durar semanas, hasta que se recupera la tranquilidad y la sensación de seguridad. El cámara, que ha llegado a pasar tres meses y medio seguidos en una zona de guerra, subraya la importancia de contar con apoyo para superar el impacto emocional.
Necesidad de protocolos estandarizados
El estudio, que analizó la seguridad física, digital y psicológica de los periodistas antes, durante y después de la cobertura, concluye con la necesidad de crear protocolos estandarizados en la profesión, que protejan a todos los reporteros, incluidos los freelance, cuyo trabajo es fundamental pero que a menudo carecen de la protección adecuada.












