
Descubren en Gran Canaria un cementerio del siglo XV que revela la esclavitud en la industria azucarera
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El hallazgo de una necrópolis en Finca Clavijo, Gáldar, Gran Canaria, ha revelado detalles impactantes sobre el pasado esclavista de la isla en los siglos XV y XVII. Catorce cuerpos, enterrados de manera inusual y con objetos de origen africano, fueron encontrados durante unas obras de canalización de aguas.
Un descubrimiento fortuito
El descubrimiento, aparentemente casual, llevó a un estudio genético que reveló que algunos de los individuos enterrados eran de origen subsahariano y otros descendían de norteafricanos. “El yacimiento de Finca Clavijo es excepcional porque nos permite estudiar de manera directa a los individuos que llegaron a Canarias como resultado del tráfico de esclavos”, explica Rosa Fregel, experta en genética de la Universidad de La Laguna (ULL).
La investigación, liderada por Jonathan Santana, arqueólogo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), sugiere que este podría ser el primer cementerio de esclavizados del Atlántico.
Rituales funerarios y orígenes
Los cuerpos fueron encontrados de lado, con la cabeza elevada en dirección oeste-este. Dos mujeres jóvenes portaban pulseras de cuentas de vidrio provenientes de Senegal y Gambia. Estos elementos, junto con una medalla de la Inmaculada Concepción y San Francisco de Asís, sugieren una mezcla de culturas y religiones.
“Finca Clavijo es un cementerio multiétnico con una práctica funeraria singular, la cual es resultado del sincretismo de diversos orígenes como el católico, el islámico y el africano”, señala el estudio liderado por Santana.
Esclavitud y la industria azucarera
Este hallazgo pone de manifiesto la conexión entre la esclavitud y la industria azucarera en Canarias. En los siglos XV y XVI, grandes cantidades de personas de origen norteafricano y subsahariano fueron traídas a las islas para trabajar como esclavos en los ingenios azucareros y como sirvientes domésticos.
Las condiciones de vida de estas personas eran extremas. Los análisis genéticos revelaron que los adultos enterrados en Finca Clavijo realizaron “una actividad física extenuante” que afectó su columna vertebral y extremidades. Se encontraron altas tasas de osteoartritis, nódulos de Schmorl y hernias discales, similares a las observadas en poblaciones esclavizadas de plantaciones de caña de azúcar en otras partes del mundo.
Un espejo al pasado canario
El descubrimiento de la necrópolis de Finca Clavijo permite hablar de la etapa posterior a la colonización, un momento de “hibridación de lo indígena con lo colonial”. “La gente tiende a olvidar de dónde viene el canario y la realidad es que dentro de nosotros habitan muchos ADN: de moriscos, de europeos, de aborígenes y de personas negras”, subraya Moreno.













