
Moscú retrocede: El Kremlin ensaya la desconexión total de Rusia cortando internet
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Pasear por Moscú se ha convertido en una experiencia anacrónica, marcada por la desconexión. Desde el 5 de marzo, las autoridades han bloqueado el internet móvil en el centro de la ciudad, una situación que persiste y genera desconcierto entre los ciudadanos.
El Kremlin justifica estas restricciones por “motivos de seguridad”, sin dar detalles sobre su naturaleza o duración. Expertos sugieren que Vladímir Putin teme una nueva “operación telaraña” de la inteligencia ucraniana, utilizando drones kamikaze para atacar la capital.
Los moscovitas, en su mayoría, aceptan la situación con resignación, como si fuera un designio inevitable. Sin embargo, activistas advierten que esto podría ser un paso más hacia la desconexión total de Rusia del internet global, una predicción que podría materializarse antes de fin de año.
Mapas de papel y walkie-talkies resurgen ante la falta de conexión
Lo que inicialmente parecía una interrupción temporal se ha transformado en una nueva normalidad. Los ciudadanos intentan comprender por qué la conexión es intermitente, con áreas donde funciona brevemente y otras donde desaparece por completo. La mensajería de texto y las llamadas también se ven afectadas.
En una ciudad dependiente del comercio electrónico, los repartidores luchan por encontrar direcciones sin GPS, y los taxistas tienen dificultades para atender solicitudes a través de aplicaciones. Yandex, el principal proveedor de servicios de taxi, ofrece opciones de pago en efectivo y contratación telefónica debido a los problemas de conexión de los datáfonos.
Durante los primeros cinco días de interrupciones, las pérdidas empresariales se estimaron en unos 50 millones de euros, según el periódico Kommersant. Los ciudadanos buscan refugio en bares, cafés y bibliotecas en busca de wifi, aunque no siempre está disponible.
Como alternativa, se ha propuesto recuperar las cabinas telefónicas y convertirlas en puntos de acceso público a internet. Paralelamente, las ventas de mapas de papel, walkie-talkies y teléfonos fijos han aumentado significativamente.
El temor a los drones ucranianos como telón de fondo
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha explicado que los cortes de internet son “contramedidas tecnológicamente avanzadas” para enfrentar los “métodos de ataque cada vez más sofisticados de Ucrania”.
El ciberabogado ruso exiliado, Sarkis Darbinián, sugiere que el gobierno ruso podría tener indicios de una operación de la inteligencia ucraniana, optando por restringir las comunicaciones como medida de protección para funcionarios y edificios gubernamentales.
Estas medidas, que perjudican a la sociedad y la economía, se aplican en diversas zonas de Rusia desde junio de 2025, afectando especialmente a localidades con instalaciones estratégicas, donde las autoridades prefieren la desconexión a la defensa aérea.
Para el politólogo Yaroslav Ignatovski, el gobierno está implementando una “ley marcial informal”, donde las pérdidas económicas y la disminución de la calidad de vida se consideran costos inevitables.
A pesar de esto, Darbinián considera que las “contramedidas” son ineficaces, ya que los drones pueden volar con o sin tarjetas SIM. Además, en la “operación telaraña”, la cercanía de los pilotos permitió guiar los drones sin problemas.
Resignación y adaptación entre los moscovitas
El Kremlin no ha especificado la duración de estas restricciones, indicando que persistirán “hasta que sea necesario”, priorizando la seguridad. Muchos moscovitas parecen estar de acuerdo, aunque algunos expresan incomodidad ante la situación.
Otros, como Denís, ven un lado positivo en el bloqueo, argumentando que las personas tendrán más tiempo para interactuar y reflexionar. Dmitri señala que la gente se ha vuelto “más sociable” y que “se comunican en persona”.
A pesar de la aparente indiferencia, la oposición es consciente de que la conexión a internet es un tema sensible que abordarán en la campaña electoral. Incluso los políticos se ven afectados por las restricciones en la Duma, ministerios y administración presidencial.
¿Rusia camino a un modelo como Corea del Norte?
Aunque la población no contempla la posibilidad de que estos cortes se conviertan en la norma, Putin ha otorgado a los servicios secretos la potestad de limitar las comunicaciones cuando lo consideren necesario.
Darbinián cree que las medidas se levantarán eventualmente, ya que las autoridades aún “no están preparadas” para un escenario iraní con “listas blancas permanentes” de sitios web permitidos.
El Kremlin busca mantener el comercio con el resto del mundo y no puede vetar el acceso a determinados bancos extranjeros. Sin embargo, podría intentar expulsar a plataformas que no colaboren con los servicios secretos ni compartan datos de usuarios, como Telegram o WhatsApp.
Según el abogado, existe un “gran riesgo” de que, antes de 2027, se concrete el objetivo de desconectar a Rusia del internet global, un horizonte que se asemeja a un punto intermedio entre China y Corea del Norte.
Las VPN, la resistencia silenciosa contra la censura
Darbinián considera probable que Roskomnadzor, el organismo regulador de las telecomunicaciones en Rusia, pueda llegar a bloquear las redes wifi domésticas de forma selectiva, personalizando la censura.
Por ello, las autoridades perseguirán a los usuarios de sistemas VPN, herramientas que permiten sortear la censura y conectarse a servidores europeos. El Parlamento ruso cree que Roskomnadzor logrará inhabilitar todas las VPN en un máximo de seis meses, destinando una parte importante del presupuesto federal a la construcción de un internet soberano.
Darbinián opina que no tendrán éxito, ya que “las VPN se están convirtiendo en más que una simple forma de evadir la ley; son una forma de protesta civil”. Estima que un 30% de la población utiliza estas redes privadas y pronostica que la cifra ascenderá al 50% a finales de 2026.
A pesar de las adversidades, Darbinián se muestra optimista, afirmando que “nadie está contento con lo que está pasando y aprovecharán cualquier oportunidad para recuperar el acceso a la información independiente”.













