
La llamada de Montero que tensó la cuerda entre Junqueras e Illa por el IRPF
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Un viaje a Madrid, una reunión secreta con Pedro Sánchez y una llamada telefónica con la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, marcaron un punto de inflexión en la relación entre Oriol Junqueras y Salvador Illa, llevando la legislatura catalana a un momento crítico.
Junqueras confiaba en el compromiso del PSC para presionar al Gobierno Central en favor del traspaso del IRPF a Cataluña. Sin embargo, el 20 de febrero, una conversación telefónica con la vicepresidenta Montero reveló que el Ministerio de Hacienda no tenía intención de ceder en este tema.
Según fuentes cercanas a la conversación, Montero fue tajante al afirmar: “No sé qué te dicen los míos, pero eso no va a pasar”. Esta declaración, que negaba cualquier posibilidad de acuerdo sobre la recaudación del impuesto sobre la renta, fue reforzada con la aseveración: “Esto no es el posicionamiento de María Jesús Montero, esto es el posicionamiento del Gobierno de España”.
Fuentes del Ministerio de Hacienda sostienen que la posición del Gobierno es clara y se ha expresado en reiteradas ocasiones. Afirman que el Gobierno apoya que las comunidades autónomas asuman más competencias en la recaudación y gestión del IRPF, pero siempre en un marco de cooperación y trabajo en red.
El desencuentro por el IRPF
La cúpula de ERC se sintió engañada, ya que el PSC les había asegurado la viabilidad de un acuerdo para la cesión del IRPF. De hecho, Junqueras se reunió con Sánchez en La Moncloa a finales de febrero para negociar este tema, aunque el encuentro no figuraba en la agenda oficial.
ERC había presentado una proposición de ley en septiembre para habilitar la cesión del IRPF a la Generalitat, pero la retiró el 16 de febrero para facilitar la negociación. Según fuentes republicanas, el PSC les había convencido de que era preferible evitar el choque y buscar una solución alternativa, como una enmienda a la ley de modelo de financiación.
Sin embargo, cuatro días después de la retirada de la proposición de ley, ERC descubrió que el Gobierno no contemplaba ninguna posibilidad de negociar la cesión del IRPF.
Presupuestos en el aire
La llamada de Montero no interrumpió los contactos entre Junqueras y el Govern, pero sí influyó en la postura de ERC respecto a los presupuestos de Illa. Los independentistas habían condicionado su voto favorable a las cuentas catalanas y a las del Gobierno central a un acuerdo en materia de cesión fiscal, que ahora ven prácticamente imposible.
A pesar de este contexto desfavorable, Illa decidió presentar los presupuestos al Parlament tras alcanzar un acuerdo con los Comuns, pero sin contar con el apoyo de ERC. Este gesto fue interpretado por Junqueras como un desafío, quien respondió presentando una enmienda a la totalidad a las cuentas.
ERC insiste en que sigue abierta a un cambio de postura del Gobierno, pero advierte que votará en contra de los presupuestos si no se produce dicho cambio. Consideran que la retirada de los presupuestos sería una buena forma de salvar la relación entre ambos partidos.
La política catalana se encuentra en un momento decisivo, a una semana de la votación de los presupuestos. Si las cuentas son rechazadas, se abre un escenario incierto y la posibilidad de unas nuevas elecciones en Cataluña se convierte en una opción real.













